El candidato presidencial del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y favorito en las encuestas, Enrique Peña Nieto, calificó de "simplista" el creer que la legalización de las drogas permitiría reducir la violencia en México, un país afectado en los últimos años por la lucha contra el narcotráfico.

En entrevista el lunes con The Associated Press, Peña Nieto dijo que a pesar de oponerse a la legalización de las drogas, sí está abierto a que se debata el tema.

"No estoy en favor de la legalización, no estoy en favor de esta medida porque me parece simplista o casi pareciendo no tener otra (opción) para disminuir la violencia; pero sí estoy a favor de que se haga un debate sobre el tema... para que se valoren, se analicen los distintos argumentos", comentó el candidato.

Formuló sus declaraciones en momentos en que los presidentes del continente dieron un mandato a la Organización de Estados Americanos para explorar nuevos enfoques para enfrentar el problema de las drogas.

Peña Nieto dijo que su prioridad en materia de seguridad será reducir la violencia y aunque evitó mencionar plazos específicos para lograrlo, confió que los resultados se verán "casi de manera inmediata" después de su eventual arribo al gobierno.

"Pareciera que la (estrategia) que ha seguido este gobierno (del presidente Felipe Calderón) ha sido o fue la guerra, que después señaló que no era guerra sino que era un frente contra el narcotráfico y yo lo que señalo es: lo que tenemos que evitar es la violencia en primer lugar", apuntó el candidato que lleva una delantera de más de dos dígitos en los sondeos sobre sus rivales rumbo a los comicios del 1 de julio.

Dijo que si bien planea reajustar la estrategia de combate a la inseguridad, mantendrá aquello que pueda funcionar.

Por ejemplo, comentó, piensa que debería mantenerse en marcha la Iniciativa Mérida, un plan de cooperación millonario por el que Estados Unidos han otorgado equipamiento y capacitación al gobierno mexicano para fortalecer sus capacidades contra el crimen organizado.

"En principio seguirá el plan Mérida", comentó y dijo que el mantenimiento de cualquier programa en materia de seguridad estará sujeta a la obtención de resultados concretos.

"Si no se ven resultados significa que la colaboración no está siendo la debida", añadió.

La Iniciativa Mérida fue promovida por el presidente Calderón, del conservador Partido Acción Nacional (PAN), y suscrita en 2007 con el gobierno de Estados Unidos.

Peña Nieto dijo que una herramienta clave para enfrentar la violencia será el impulso del crecimiento económico para generar empleo, lo que aseguró será su "obsesión" de llegar a la presidencia.

El ex gobernador del populoso Estado de México refirió que su meta es lograr que la economía mexicana crezca anualmente entre 5% y 6%, para así generar más de un millón de empleos al año.

En 2011, la economía del país creció un 3,9%, un comportamiento mucho más moderado al del 2010, cuando el producto interno bruto subió 5,5%.

"Si tú generas oportunidades de educación y de empleo, sin duda reduces los espacios de oportunidad que tiene el crimen organizado de cooptar quienes sean parte de sus filas", dijo.

Diversas zonas del país se han visto afectadas en los últimos años por la violencia del crimen organizado que ha dejado más de 47.500 muertos sólo entre finales de 2006 y el tercer trimestre del 2011.

El PRI busca recuperar la presidencia que en el 2000 perdió frente al PAN, luego de siete décadas de gobiernos continuos.