Un adolescente de 16 años que perdió su hogar debido al devastador maremoto que azotó Japón ahora sabe que podrá recuperar una preciada posesión: una pelota de fútbol que fue a parar hasta Alaska.

Personal de la Agencia Nacional Océanica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) dijo que la pelota es una de las primeras piezas que han sido devueltas al Japón después del maremoto del 11 de marzo del 2011.

David Baxter, el hombre que encontró el balón en la Isla Middleton, una isla a 110 kilómetros (70 millas) al sur de Alaska continental, dijo que su esposa Yumi, de nacionalidad japonesa, habló por teléfono con Misaki Murakami, el dueño de la pelota. Tienen previsto enviarle la pelota al muchacho pronto.

Murakami, quien vivía en el devastado pueblo de Rikuzentakata, se sintió sorprendido cuando la pelota fue hallada a más de 5.000 kilómetros (3.000 millas) de distancia y se mostró muy agradecido.

"Fue una gran sorpresa. Nunca imaginé que mi balón llegara a Alaska", le dijo Murakami al medio estatal NHK. "Había perdido todo en el maremoto. Entonces estoy feliz", dijo. "En verdad quiero decir gracias por encontrar la pelota".

El joven estaba particularmente feliz debido a que todos sus muebles y objetos con valor sentimental en su casa fueron arrasados por el maremoto del 11 de marzo de 2011, que devastó una buena parte de la costa nororiental japonesa y dejó a unas 19.000 personas muertas.

La pelota, que también tiene mensajes de aliento escritos en ella, se la dieron en 2005, cuando Murakami iba en tercer grado, como un regalo de despedida cuando fue transferido a otra escuela.

Los escombros del maremoto formaron al principio una amplia masa en el océano en la costa japonesa y luego fueron esparciéndose por todo el océano Pacífico.

En febrero, la NOAA dijo que las corrientes podrían llevar muchos de los objetos a las costas de Alaska, Canadá y los estados de Washington y Oregon, en la costa occidental de Estados Unidos para marzo de 2013 y 2014, aunque destacaron que ciertas cosas podrían llegar este año.

A principios de mes, un bote de la Guardia Costera estadounidense disparó y hundió un bote pesquero japonés que había sido arrastrado al golfo de Alaska después del maremoto. Las autoridades consideraron que el navío era un peligro para ser abordado y para la costa.