El Pentágono ha reorganizado sus operaciones clandestinas y ha despachado más agentes a trabajar junto con los de la CIA para obtener información en lugares como China, tras una década de estar intensamente centrada en zonas de guerra.

Varios centenares de agentes integrarán el nuevo Servicio Clandestino de Defensa. Reclutados en la Agencia de Inteligencia de la Defensa, los agentes serán despachados a reforzar los equipos de espías en áreas que reciben ahora más atención. Entre ellas se encuentra Africa, donde al-Qaida es cada vez más activa, y partes de Asia en las que son una amenaza los cohetes de Corea del Norte, así como la expansión militar china.

El nuevo enfoque fue explicado por un funcionario de Defensa, que habló a condición del anonimato por no estar autorizado a hablar públicamente sobre los servicios clandestinos.

Los agentes del Departamento de Defensa reúnen ya información secreta en todo el mundo sobre terrorismo, armas de destrucción masiva y otros temas, en su mayor parte utilizando como base despachos de la CIA en embajadas y centros encubiertos.

Empero, un estudio realizado el año pasado por el Director de Inteligencia Nacional señala que la agencia sigue estando más centrada en sus misiones tradicionales de recogen información para las fuerzas armadas en zonas de guerra, y menos en "inteligencia" nacional; es decir, la recolección y difusión de información sobre temas globales y compartir esos datos con otros organismos de seguridad nacional, dijo el funcionario.

El estudio descubrió además que el Pentágono no siempre recompensó a los supervisores de los servicios clandestinos con ascensos, por lo que sus agentes con más experiencia se pasaron a la CIA o cambiaron de organismos dentro del Pentágono.