España volvió a caer en una recesión técnica por una contracción de la economía de un 0,4% en el primer trimestre del año, anunció el lunes el banco central.

El descenso, publicado el lunes en un reporte del Banco de España, sigue a un declive del 0,3% en el cuarto trimestre del año pasado. Una recesión técnica se define comúnmente cuando dos trimestres sufren contracciones económicas seguidas.

El reporte del Banco de España no provoca sorpresas, sin embargo. El gobierno dijo que la economía sufre una desaceleración y los pronósticos indican que tendrá un descenso del 1,7% en este año.

El gobierno ha aprobado reformas en el mercado laboral y en el sector financiero, ha tomado medidas drásticas para reducir el déficit, y advirtió a los españoles que se preparen para un período difícil ya que la situación empeorará antes de mejorar. La tasa de desempleo se acerca al 23% y se espera un incremento.

La cifra provista por el banco central es un cálculo preliminar. La cifra oficial del Producto Interno Bruto del Instituto Nacional de Estadística se dará a conocer el 30 de abril.

En los mercados financieros, el se mantenía bajo presión el lunes — el rendimiento o tasa de interés, de los bonos a 10 años se incrementó 4 puntos base a 5,97%. El índice bursátil Ibex-35 cayó 2,7%.

El banco central dijo que el consumo interno volvió a bajar, mientras que la demanda extranjera de productos españoles aumentó, aunque a un ritmo menor del habitual. Por primera vez en siete trimestres, el Producto Interno Bruto bajó en un 0,5% con respecto a la misma cifra.

España atraviesa por dificultades después del colapso de los bienes raíces en el 2008 que había alimentado la economía por casi una década de crecimiento continuo y a veces robusto.

Fue en el 2010 cuando mejoró después de casi dos años de recesión, ahora ha vuelto a decaer.

A los inversionistas les preocupa que el gobierno no pueda resucitar a la economía y no vuelva a generar crecimiento y empleos mientras reduce el gasto con medidas de austeridad tales como menores costos en el seguro de salud y educación, además de aumentos en impuestos a la renta y a las empresas.

Esas preocupaciones están llevando a que suba el costo crediticio en España en las subastas de deuda y se intensifique el temor de que la nación ibérica siga los pasos de Grecia, Irlanda y Portugal, en busca de un préstamo de rescate.