Con el nombre de "Marcha Patriótica y Cabildo Abierto por la Independencia", unas 30.000 personas marcharon el lunes en Bogotá en el lanzamiento de un nuevo frente de izquierda con el objetivo de impulsar los diálogos de paz con la guerrilla, entre otros temas.

El grupo surgió de la iniciativa de activistas, sectores estudiantiles, sindicales y campesinos que venían discutiendo desde julio de 2010, y que ahora "vamos a trabajar en la dirección de las luchas populares", dijo Carlos Lozano, activista y director del semanario "Voz", del Partido Comunista colombiano. El partido propiamente tal no se ha pronunciado formalmente si se integrará el movimiento.

Marcha Patriótica es "un frente de izquierda. Se busca aglutinar a toda la izquierda para tener una opción de poder, lo cual implica que tenemos que ocuparnos de las elecciones...ya en su momento vamos a discutir estos temas. (Ahora) la prioridad será llegar a la paz y la reforma agraria", agregó Lozano a reporteros.

La multitud enarboló banderas blancas así como con los colores amarillo, azul y rojo, de la bandera Colombia, a la que se agregó la figura de un caballo blanco con un jinete, que identifica al nuevo grupo.

El movimiento busca tener candidatos para las próximas elecciones legislativas, previstas para marzo del 2014, añadió Lozano, quien es uno de los 23 delegados del nuevo grupo en representación de Bogotá.

En el resto del país tienen ya a 173 delegados, dijo Lozano.

Jorge Rojas, secretario de gobierno de la Alcaldía de Bogotá, dijo en diálogo telefónico que tras hacer un vuelo en helicóptero con la policía sobre la ciudad calculaban que al menos 30.000 personas participaban en la manifestación.

El único movimiento que se identifica con la izquierda y que tiene asiento actualmente en el Congreso es el llamado Polo Democrático Alternativo, que aunque saludó la creación del nuevo frente, dijo en un comunicado en la jornada que no podría incorporarse a ese movimiento pues ya tiene su grupo.

En el nuevo grupo participa Piedad Córdoba, la ex senadora liberal y a quien los rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) han entregado en libertad desde inicios del 2008 y hasta el pasado 2 de abril a casi 30 políticos, militares y policías que la insurgencia tuvo en cautiverio, algunos hasta por 14 años.

"Consideramos que la única vía para la paz en Colombia es la solución política negociada", dijo Córdoba a periodistas.

"Llamamos al gobierno de Colombia a mostrar su voluntad política e iniciar gestos concretos que puedan ayudar a resolver la situación de miles y miles de 'prisioneros y prisioneras políticos' detenidos por causa del conflicto social y armado y a los miles y miles de desplazados" por la violencia, agregó la ex senadora.

El gobierno rechaza que en el país existan 'prisioneros políticos' y mantiene que los rebeldes en prisión están por delitos como homicidio, extorsión, secuestros, y ataques armados, entre otros.

Luis Morales, un agricultor de 50 años, dijo a la AP que esperaban que con el frente de izquierda "haya mejoras...porque los demás (partidos) nos tiene marginados".

"Llevamos 50 años los mismos con las mismas (o los mismos dirigentes políticos) y ojalá con este nuevo grupo y las marchas que estamos apoyando haya un renacer de Colombia porque todos los días nos matamos en el campos sembrado yuca, papa y café y no se ve una esperanza" o una mejora en su nivel de vida, dijo Morales.

Por su parte, Alejandra Bustamente, una diseñadora de zapatos de 36 años,dijo que esperaba que el movimiento "ojalá sea de renovación tanto de nombres como de partidos".

"Ojalá cumplan con el lema de la paz para Colombia porque si no sería otra decepción más en este país que necesita una luz en el camino", agregó la mujer.

Córdoba ha dicho que tras la entrega el 2 de abril de los 10 últimos uniformados, que los rebeldes admitieran tener en su poder, buscará junto a su grupo Colombianas y Colombianos por la Paz que se abran posibles negociaciones de paz.

El gobierno del presidente Juan Manuel Santos ha dicho que está dispuesto a iniciar diálogos de paz con las FARC, pero que primero debe estar convencido de que los insurgentes realmente quieran dejar las armas.

Santos no ha dicho exactamente qué tipo de manifestación o paso de la guerrilla lo persuadiría a iniciar esa mesa de diálogo y que se ponga fin a casi 50 años de conflicto armado interno.