Más de 6.000 trabajadores de la construcción de la gigantesca planta hidroeléctrica de Belo Monte, en la Amazonia brasileña, entraron el lunes en huelga en demanda de mejores condiciones de trabajo, informó el consorcio a cargo de las obras.

La oficina de prensa del Consorcio de Construcción de Belo Monte dijo que de los 7.000 trabajadores del proyecto hidroeléctrico sobre el río Xingú, únicamente 850 realizan trabajos de servicios generales, como mantenimiento, seguridad, alimentación y tratamiento de aguas, mientras que las obras de edificación están paralizadas.

Indicó que las negociaciones sobre las demandas de los trabajadores se paralizaron el jueves, cuando los obreros anunciaron su intención de ir a la huelga por falta de acuerdo.

Roginel Gobbo, vicepresidente de los trabajadores de la construcción del estado amazónico de Pará, dijo la semana pasada que las negociaciones se trabaron porque no alcanzaron un acuerdo con el Consorcio sobre dos puntos: que los trabajadores querían visitas a sus ciudades de origen cada tres meses y no cada seis, como ocurre actualmente, y pidieron triplicar el valor de sus vales mensuales de alimentación, desde 95 reales (51 dólares) a 300 reales (160 dólares).

Los trabajadores bloquearon la única vía de acceso a los cinco de sitios de construcción de la planta y únicamente dejaron pasar a los funcionarios a cargo de los servicios esenciales.

El consorcio dijo en un comunicado que las reivindicaciones no tienen validez por cuanto escapan de las normas previstas en el acuerdo colectivo de trabajo entre las dos partes, vigente hasta octubre de este año, y anunció que tomará medidas legales para que los empleados vuelvan a trabajar.

Asimismo, "espera que el movimiento huelguista transcurra en clima de normalidad, sin actos de vandalismo", señaló el comunicado, en el que el Consorcio aseguró que está abierto al diálogo con los trabajadores.

Belo Monte, valorada en 11.000 millones de dólares, será la tercera mayor planta hidroeléctrica del mundo, después de las Tres Gargantas en China e Itaipú en la frontera entre Brasil y Paraguay. Su capacidad instalada será de 11.000 megavatios.