Phil Humber se había sometido a una cirugía para que le reconstruyeran un ligamento en el codo muy al principio de su carrera y anduvo de equipo en equipo en su intento por quedarse en las Grandes Ligas.

Ahora, bueno, Humber es perfecto.

Humber lanzó el primer juego perfecto habido en casi dos años en las Grandes Ligas, en la victoria que los Medias Blancas de Chicago lograron el sábado por 4-0 sobre los Marineros de Seattle.

"Lo ocurrido fue simplemente fabuloso", afirmó.

Humber consiguió el 21er juego perfecto de las Grandes Ligas y el primero desde el que se apuntó Roy Halladay, de Filadelfia, contra los Marlins de Florida, el 29 de mayo de 2010.

Fue el tercero en la historia de los Medias Blancas, tras los de Mark Buehrle contra Tampa Bay, el 23 de julio de 2009, y Charles Robertson contra Detroit, el 30 de abril de 1922.

Antes del sábado, Humber era más conocido como uno de los cuatro prospectos que los Mets transfirieron en febrero de 2008 a Minnesota a cambio del venezolano Johan Santana, dos veces ganador del Premio Cy Young.

Esta percepción ha quedado atrás, después de que Humber lograra el primer juego sin hit de la temporada y el segundo ocurrido en abril en las Grandes Ligas.

"No sé ni qué decir", expresó el abridor. "No sé que hace Philip Humber en esta lista. No tengo idea qué hace mi nombre ahí, pero estoy agradecido", apuntó.

Humber fue tercer seleccionado de los Mets de Nueva York en 2004, después de que Justin Verlander emigrara a los Tigres de Detroit.

Sin embargo, quedó marginado debido a la cirugía para reemplazarle un ligamento en el codo en la campaña siguiente y no ganaba un partido en las Grandes Ligas hasta que lo logró en 2010 con Kansas City.

Con los jugadores de los Medias Blancas esperando en el primer escalón de la banca, Humber tenía cuenta de tres bolas y ningún strike ante Michael Saunders al inicio de la novena entrada. Pero se recuperó y lo ponchó.

John Jaso cedió el segundo out en un elevado y el partido terminó con ponchete a otro bateador emergente, Brendan Ryan.

Ryan trató de aguantar el swing en cuenta completa y falló, pero la pelota se le escapó al receptor A.J. Pierzynski. Ryan esperó junto a la caja de bateo, inseguro de lo que decretaría el umpire Brian Runge, y Pierzynski disparó a primera, para el out final.

"Yo estaba más nervioso que en la Serie Mundial", dijo Pyerzynski. "Fue algo especial que Phil lo lograra", apuntó.

En otro partido, los Piratas de Pittsburgh ganaron por 2-0 a los Cardenales de San Luis, con pelota de tres imparables que lanzó A.J. Burnett en siete entradas.

Los Cardenales sólo se enteraron cuatro horas antes del partido que enfrentarían a Burnett, quien había estado inactivo las tres primeras semanas de la campaña.

El cuerpo técnico proyectó de inmediato un video sobre el lanzador durante la pretemporada y tres aperturas de rehabilitación mientras se recuperaba de una fractura en el hueso orbital derecho.

El lanzador había recibido un golpe en la cara durante una práctica de toques en la pretemporada, pocos días después de que lo hubieran transferido los Yanquis.

En otros resultados de la Liga Americana, Texas 10, Detroit 4, primer partido; Detroit 3, Texas 2, segundo partido; N.Y. (Yanquis) 15, Boston 9;Tampa Bay 4, Minnesota 1; Toronto 9, Kansas City 5; L.A. (Angelinos) 6, Baltimore 3, y Cleveland 5, Oakland 1

En la Liga Nacional, Chicago (Cachorros) 6, Cincinnati 1; Washington 3, Miami 2, 10 innings; N.Y. (Mets) 5, San Francisco 4; L.A. (Dodgers) 5, Houston 1; Milwaukee 9, Colorado 4; Atlanta 3, Arizona 2, y San Diego 5, Filadelfia 1.