Maxim Iglinskiy, de Kazajistán, alcanzó el domingo al italiano Vincenzo Nibali en la última escalada y lo rebasó cuando restaban 1,5 kilómetros en la carrera Lieja-Bastoña-Lieja, la competencia ciclista más antigua de un solo día.

Iglinskiy incluso tuvo tiempo para celebrar con los puños cerrados en el tramo final después de conseguir una ventaja de 21 segundos sobre Nibali en las últimas etapas.

El italiano Enrico Gasparotto, compañero de Iglinskiy en el equipo Astana, llegó en la tercera posición adelante del francés Thomas Voeckler, quien llegó 36 segundos atrás del ganador.

A sus 31 años de edad, fue por mucho la mayor victoria en la carrera del ciclista kazajo. Para Nibali fue la segunda derrota amarga en un clásico este año. El italiano también intentó una escapada cerca de la meta de la carrera Milén-San Remo en el primer clásico de este año, pero perdió cuando el australiano Simon Gerrans lo superó en el sprint.

Iglinskiy había demostrado su forma física con varias competencias en las que terminó entre los primeros 20 lugares esta primavera, pero pocos creyeron que pudiera recuperarse y superar a Nibali de la manera en que lo hizo. Terminó la carrera de 257 kilómetros (159 millas), la más antigua de los más prestigiosos clásicos del ciclismo, en seis horas 42 minutos y 30 segundos.