Francois Hollande, un socialista moderado francés, encabeza la contienda presidencial con mayor ventaja en la primera ronda de las elecciones presidenciales sobre el actual presidente Nicolas Sarkozy.

Sin embargo, los casi uno de cada cinco votantes que se inclinaron por la candidata de la extrema derecha Marine Le Pen pueden ser la diferencia en el voto decisivo del seis de mayo, cuando se realice la segunda vuelta.

Hollande sigue siendo favorito para conquistar la presidencia después de batir a Sarkozy en la primera vuelta.

En caso de que Hollande gane la segunda vuelta, se convertiría en el primer presidente socialista desde 1995. Su elección también podría alterar el panorama político y económico de Europa.

Hollande, de 57 años, que ha preocupado a los mercados financieros con sus promesas de impulsar el gasto del gobierno, se comprometió el domingo por la noche a reducir las enormes deudas de Francia, impulsar el crecimiento y unir a los franceses después de la división que trajo el primer mandato de Sarkozy.

"Esta noche voy a ser el candidato de todas las fuerzas que quieran darle la vuelta a la página", afirmó Hollande a una multitud extasiada en su feudo político de Tulle, en el centro de Francia.

La participación en las elecciones fue sorprendentemente alta, con más del 80%, a pesar de las preocupaciones de que una campaña enfocada en la nostalgia de un pasado con mayor protección social no lograría inspirar a los votantes.

Hollande y Sarkozy reanudan el lunes sus campañas tras un receso de dos días en acatamiento de las disposiciones electorales que las prohíben desde la medianoche del viernes hasta las ocho de la noche del domingo.

Sarkozy se dirigía a Tours, en el valle de Lore, mientras que Hollande se dirigió a Quimper y Lorient, en Bretaña,en el extremo noroeste.

Hollande captaba 28,5% de los votos y Sarkozy, 27% cuando el escrutinio alcanzaba 96%, según cifras que difundió el Ministerio del Interior.

Le Pen era tercera en el conteo con 18,2% de los sufragios, el mejor desempeño a la fecha para el partido derechista Frente Nacional que fundó su padre Jean-Marie Le Pen.

El cuarto lugar era para el izquierdista radical Jean-Luc Melenchon con 11%, en tanto que los restantes cinco aspirantes captaban una votación mínima.