Tres jóvenes cubanos que por diferentes razones deciden emprender la arriesgada huida por mar hacia Miami son los protagonistas de la película "Una noche", que muestra el drama de los balseros y que se exhibe en el Festival de Cine de Tribeca de Nueva York .

"Quería entender por qué la gente en Cuba se arriesga tanto a cruzar las 90 millas que les separa de Miami. Porque aunque no es mucha distancia es algo muy peligroso y suicida", dijo a The Associated Press la directora británica Lucy Mulloy.

"Conozco gente que ha intentado huir en balsa 19 veces. La corriente del mar o bien los guardas costeros les han devuelto a Cuba", añadió Mulloy sobre su primer largo metraje que es una coproducción cubana, británica y estadounidense.

"Una noche" es una de las 12 cintas seleccionadas por el festival de Tribeca para optar al premio a la mejor película que otorga el certamen, y que ya tiene a sus espaldas varios reconocimientos como la Spike Lee Production Grant o la Hollywood Foreign Press Association Grant.

Mulloy estudió Políticas, Filosofía y Económicas en la Universidad de Oxford. Durante sus estudios le despertó la curiosidad de conocer de primera mano Cuba donde se fue a vivir durante unos meses antes de marchar a Nueva York a estudiar cine.

"Cuba me impresionó", explicó Mulloy. "Tanto la estética de la Habana, como el aislamiento que vive. Allí hay dos mundos paralelos, el mundo de los cubanos y el de los turistas, a los que llaman los de 'fuera'''.

"Una noche" narra la historia de dos amigos, Raúl (Dariel Arrechaga) y Elio (Javier Núñez), y la hermana de éste, Lila (Anailín de la Rúa). Raúl, hijo de una mujer enferma de sida que saca dinero vendiendo su cuerpo a los turistas, siente la necesidad de dejar un lugar donde dice sentirse ahogado. Su esperanza es encontrar en Miami a su padre que les abandonó.

Raúl convence a Elio, quien se debate entre marchar o quedarse con sus padres y hermana, para construir una balsa y huir. Raúl es perseguido por atacar a un turista tras encontrar a su madre teniendo sexo con éste, lo que precipita la marcha de los dos amigos hacia Miami y a la que se une inesperadamente Lila.

Los tres jóvenes se lanzan al mar con una balsa, donde tendrán que hacer frente a los tiburones, la corriente y un final incierto.

Para Mulloy, el objetivo de su película no es mandar un mensaje de tono político sino de mostrar una de las realidades que vive Cuba y explicar "una historia sobre las emociones y las relaciones entre los muchachos".

"El film muestra una parte de Cuba. En Cuba también hay muchas cosas lindas", explicó Dariel Arrechaga, uno de los intérpretes en la cinta que vive en la Habana y que al igual que sus compañeros protagonistas debutaron como actores en el largometraje de Mulloy .

"Se muestra algo de lo que es ser un país subdesarrollado", prosiguió Arrechaga. "Estamos bloqueados por los Estados Unidos".

A la vez, Arrechaga, graduado en música y especializado en percusión, apuntó que "la situación que hay en Cuba no se trata de algo sólo del gobierno sino que hay gente que no quiere trabajar o que no quisieron estudiar de jóvenes".

Tras el filme, Mulloy está preparando una segunda parte de la película titulada "Una noche más". "La idea sería hacer una trilogía", señaló la directora.