Diversos grupos antigubernamentales en Bahréin propusieron el sábado intensificar las protestas en tanto que las autoridades reforzaron la seguridad en antelación al Gran Premio de la Fórmula Uno.

Mediante sitios sociales de internet, los inconformes convocaron nuevas a movilizaciones en su intento por aprovechar la atención mediática que atrae la carrera de automovilismo deportivo a fin de dar realce a sus demandas políticas.

La mayoría chií de Bahrein afirma que afronta discriminación generalizada ante la monarquía suní que gobierna el país con apoyo de Occidente.

Al menos 50 personas han perdido la vida desde el inicio de la agitación política en febrero de 2011.

El viernes, hubo enfrentamientos durante una marcha de decenas de miles de manifestantes.

Las autoridades de Bahréin dijeron que se efectuará el domingo sin contratiempos la competencia del automovilismo deportivo. Los equipos de la Fórmula Uno efectuaron el sábado sus prácticas y se disponían a proseguir con las pruebas de clasificación.