Los electores en Francia acudían el domingo a las urnas en grandes cantidades para votar en la primera ronda de los comicios presidenciales, cuyos resultados serán relevantes para los próximos cinco años en esta nación pilar de la Unión Europea.

Un total de 10 candidatos de todo el espectro político se disputan la presidencia, pero la cifra se reducirá a dos para la segunda vuelta que se efectuará el 6 de mayo, la cual definirá el rumbo de este pilar de la Unión Europea para los próximos cinco años.

Según las encuestas, el presidente conservador Nicolas Sarkozy y el socialista Francois Hollande obtendrán el número más alto de votos para disputar la segunda ronda.

Sin embargo, no se descarta que otros candidatos dieran la sorpresa como la aspirante Marine le Pen, nacionalista de derecha, Jean-Luc Melenchon, al que apoyan los comunistas, y Francois Bayrou, de centro.

"Esta es una elección que influirá en el futuro de Europa. Por eso muchas personas nos observan", dijo Hollande luego de votar en Tulle, una ciudad del centro del Francia. "Se están preguntando no tanto quién será el ganador, sino qué políticas implementará".

Sarkozy saludó a sus simpatizantes y se disculpó con los otros votantes de la casilla por el "alboroto" causado al ir a votar a una escuela secundaria del oeste de París junto con su esposa, Carla Bruni-Sarkozy, y una multitud de periodistas. No dio declaraciones tras emitir su voto.

La votación comenzó el sábado en las embajadas y legaciones extranjeras de Francia.

El Ministerio del Interior dijo que las cifras preliminares mostraban que 28% de los más de 44 millones de votantes franceses habían sufragado antes del mediodía, menos del 31% que se registró a la misma hora en 2007, pero más que en las cuatro elecciones previas.