Las causas de la muerte de 877 cetáceos, la mayoría delfines, cuyos restos fueron hallados entre febrero y abril en la costa norte del Pacífico peruano, se conocerán la próxima semana, informaron el viernes las autoridades.

"La hipótesis más probable es la posibilidad de una infección con virus que ocurrió antes", dijo en entrevista con The Associated Press el viceministro de Ambiente, Gabriel Quijandría. "Hay trabajos científicos escritos sobre la incidencia de morbillivirus, una especie de moquillo, sobre cetáceos en Perú, y eso se podrá descartar o comprobar la próxima semana".

El funcionario añadió que del total de cetáceos varados, el 90% eran delfines comunes de hocico largo (Delphinus capensis) y el 10% restante, un tipo de cetáceo conocido como Marsopa espinosa (Phocoena spinipinnis).

Quijandría descartó que los cetáceos muertos estén relacionados con los trabajos de exploración petrolera en un lote ubicado en lechos marinos de la costa norte peruana que realizó entre el 8 de febrero y 8 de abril la petrolera BPZ Energy.

El gerente de BPZ en Perú, Rafael Zoeger, dijo a la AP que su compañía realizó la exploración petrolífera desde un barco que envía burbujas, o descargas de aire comprimido, al fondo marino y "crea ondas sonoras que retornan y el resultado es similar al de una ecografía". Así se determina una especie de mapa, y al analizarlo se descubre si hay o no hidrocarburos.

En su estudio de impacto ambiental BPZ indica que las descargas de aire comprimido pueden provocar, de acuerdo a la distancia e intensidad, diversos efectos que van desde afectaciones auditivas hasta cambios de rutas migratorias.

La organización no gubernamental Orca, que cuida la fauna marina, dijo a periodistas que presumía que las ondas de choque o "burbuja marina" generadas por los trabajos de exploración petrolera podrían haber matado a los cetáceos.

Zoeger añadió que BPZ descarta que los cetáceos varados hayan muerto producto de la exploración petrolífera y dijo que desde el 9 hasta el 15 de abril se reportó la muerte de "cuatro cetáceos y algunos caballitos de mar".

Quijandría dijo que Perú gestiona la ayuda de expertos de la agencia científica estadounidense Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA por sus siglas en inglés) para descartar o comprobar la muerte de cetáceos por algún virus.

Según el viceministro, la muerte de los centenares de cetáceos es la más grande de los últimos tiempos en Perú.

En Estados Unidos, investigadores estudian los efectos en mamíferos marinos de descargas de aire comprimido usados en trabajos de prospección sísmicas.

George Ioup, profesor de Física de la Universidad de Nueva Orleáns, dijo a la AP que el daño causado a los animales marinos por este tipo de exploraciones es "una cuestión abierta en este momento".

Katie Moore, del Fondo Internacional para el Bienestar Animal en Massachusetts, comentó que algunas zonas del mundo como Cape Cod en Massachusetts, Australia y Nueva Zelanda son puntos calientes para varamientos masivos de cetáceos.

"Este invierno tuvimos un evento que involucra a más de 200 delfines comunes aquí en Cape Cod", dijo.

"Experimentamos varamientos en masa varias veces al año. Los eventos pueden incluir sólo unos pocos o cientos de animales. Las causas de estos eventos no son a menudo determinadas, lo cual es un hecho frustrante".

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El periodista de la AP, Ian James, contribuyó con este despacho desde Venezuela.