Jonathan Dos Santos es de los últimos en abandonar el vestuario en la ciudad deportiva del Barcelona a las afueras de la capital catalana.

Nacido hace casi 22 años en el Distrito Federal, el mediocampista de la selección mexicana se mueve a su ritmo y se siente perfectamente adaptado a la ciudad mediterránea a la que llegó en 2002, acompañado de sus padres y dos hermanos mayores.

El todopoderoso Barsa se fijó en el hermano del medio, Giovani, y fichó a la entonces promesa del fútbol mundial, que traspasaría en 2008 al Tottenham.

Pero, pese a que sus presencias en el primer equipo han sido esporádicas, el proyecto de Jonathan sigue muy vivo en el filial azulgrana. Así lo demuestra su renovación de contrato hasta 2015 el pasado noviembre y la siguiente validación del timonel Pep Guardiola: "El Barsa no le podía dejar escapar".

Eusebio Sacristán, entrenador del Barsa B, también tiene en alta estima al hijo menor del ex futbolista brasileño Zizinho: "Tiene unas condiciones ideales para jugar al más alto nivel y está haciendo una muy buena temporada, la de su confirmación. Aporta circulación de balón y buenos conceptos en la elaboración gracias a una gran técnica y visión de juego. Está puliendo la faceta defensiva, pero su polivalencia es un gran valor y ya es un jugador maduro", analiza.

Pero a quien más le brillan los ojos al hablar de "Jona" es a Rubén Bonastre, coordinador pedagógico de La Masía, la célebre residencia del Barsa que le acogió hace ya una década. "Era un osito. Junto con Bojan (Krkic, delantero del Roma), eran los pequeños, inseparables y muy alegres, los juguetes de los mayores", recuerda, pese a reconocer que "tuve que abroncarlos más de una vez porque también eran muy traviesos".

Una travesura con la selección mexicana antes de la última Copa América le valió una sanción de seis meses pero, como en el Barsa, Dos Santos pasa página rápido y aguarda su nueva oportunidad.

Así lo ve su compañero en el "Tri" y rival en el vecino Espanyol, Héctor Moreno, al que la familia Dos Santos acogió a su llegada a Barcelona: "Tiene muchas ganas de competir con los mejores en primera división, pero su familia y amigos le decimos que sea paciente, que está en uno de los mejore equipos del mundo y debe estar preparado", explica.

Esquivando el habitual blindaje a jugadores de la cantera, Dos Santos analizó su actual situación para la AP:

AP: ¿Cómo valora su temporada?

Dos Santos (DS): Muy bien. Cambié de entrenador y compañeros. Ya es mi tercer año en el Barsa B y me siento mejor jugador y persona. El equipo está mejorando en todos los aspectos y esperamos seguir así.

AP: ¿Esperaba más continuidad con el primer equipo?

DS: Aunque tuviera oportunidades, yo ya sabía que este año me tocaba en el B, o sea que ya me mentalicé de antemano.

AP: ¿Qué le pide Guardiola?

DS: Ahora ya no hablo mucho con él. El primer año que estuvimos juntos sí me decía lo que quería de mí, pero ahora me deja jugar como yo sé, que es lo que me pidió en su momento. Estoy contento de que confié en mí y espero que siga haciéndolo.

AP: ¿El principal problema es la competencia?

DS: Jugar en el mediocampo del Barsa no es nada fácil: es donde más jugadores salen de la cantera y ahora hay muchos en mi posición en el primer equipo. Pero creo que estaré allí en un futuro.

AP: ¿Dónde juega más cómodo?

DS: Me da un poco igual. Quizás me gusta más de interior, llegar a portería y chutar (rematar) más, que de pivote, donde debo guardar la posición. Pero también me he acostumbrado y me gusta porque todos los balones pasan por mí. Debo mejorara muchos aspectos, sobre todo en defensa, donde tengo más responsabilidad.

AP: Parece que a los técnicos les gusta que no se pone nervioso y mantiene la misma actitud jugando con el B que en Liga de Campeones.

DS: Ellos lo pueden ver así, pero todo futbolista tiene nervios y tensión antes de un partido, y más si es con el primer equipo. Intento jugar de la misma manera en ambos lugares, haciendo lo que sé. Estoy acostumbrado a jugar con chicos de mi edad en el B, y quizás ello me dé más confianza.

AP: ¿Habla en el campo con (Lionel) Messi? ¿Cómo le pide la pelota?

DS: Intento pasársela si le veo en buena posición, como al resto, pero está claro que impresiona estar a su lado. Es un placer jugar con Leo, Xavi (Hernández), (Andrés) Iniesta.

AP: Le definen como un tipo alegre y social, pero en la cancha se le ve muy serio.

DS: Me lo han dicho muchas veces: que parezco incluso chulo (altivo) en el campo. Fuera, soy todo lo contrario: muy alegre y abierto. Me gusta estar con la gente y nunca me enfado con nadie. Un poco "pasota" (relajado), como dicen en España.

AP: Eusebio comparó su juego con el de Xabi Alonso (Real Madrid).

DS: Prefiero que no me comparen con nadie y ser yo, pero me gusta: es un grandísimo jugador que ahora mismo está haciendo un gran papel con el Madrid y la selección. Me hace feliz saberlo.

AP: De pequeño debió tener un referente.

DS: Cuando llegué al Barsa me fijé mucho en Xavi por la manera de jugar fácil, a uno o dos toques y sin complicarse.

AP: ¿Es difícil cambiar el chip de jugar con México a hacerlo con el B?

DS: El Barsa es considerado el mejor equipo del mundo y no puedes bajar nunca los brazos, así que te acabas acostumbrando a ir del primer equipo al B. Pero jugar con México es totalmente distinto, porque estás representando a todo un país.

AP: ¿Hay más presión con los medios de comunicación?

DS: El tema de la prensa con el Tri es muy difícil de llevar y hay que tener mucho cuidado con lo que haces porque la selección está siempre en el ojo de mira y la prensa puede ser un poco agresiva. No quisiera decir que te sientes agredido, pero sí es distinto en comparación con España.

AP: ¿Consideró injusta su sanción de seis meses?

DS: No lo vi nada injusto: fue una indisciplina que no debería haber cometido. Todos somos seres humanos y cometemos errores.

AP: ¿Le costó pasar página?

DS: Lo superé con el apoyo de mi familia, amigos, compañeros y el club. Ahora estoy muy bien y por suerte ya todo está olvidado y no me queda más que seguir trabajando.

AP: ¿El gran objetivo es jugar el Mundial?

DS: Me quedó la espina clavada de no poder jugar el pasado pero ahora tengo una nueva oportunidad y ojalá pueda estar en el próximo con Giovani, que es un sueño de los dos.

AP: ¿Con Chepo (José Manuel De La Torre, seleccionador) resolvieron diferencias?

DS: Si, la relación es buena. Cordial como debe ser entre jugador y entrenador.

AP: Renovó con el Barsa: ¿Contemplaría una cesión?

DS: En el fútbol no se sabe nunca, pero ni lo quiero pensar. Tengo tres años más de contrato e intentaré aguantar lo máximo posible.

AP: Se vino muy joven a Barcelona. ¿Qué es lo que más echa de menos de México?

DS: La cultura es muy distinta en España. Aunque me he acostumbrado después de tantos años, lo echo todo de menos: mis amigos, la familia, la comida, todo. Mi sangre, mi todo, es México.