Las tropas del gobierno chocaron el jueves con desertores del ejército en una ciudad del este de Siria y por lo menos una persona murió, mientras que las fuerzas del gobierno bombardeaban barrios rebeldes en la ciudad central de Homs, informaron activistas.

La renovada violencia se da mientras la comunidad internacional batalla para salvar el cese al fuego de hace una semana que se ha visto como la única manera de terminar con el derramamiento de sangre que ha dejado más de 9.000 personas muertas desde que empezó el levantamiento en contra del presidente Bashar Assad hace 13 meses.

El secretario general de Naciones Unidas Ban Ki-moon admitió que se ha producido un acrecentamiento de enfrentamientos en días recientes luego de una tregua el 12 de abril, el día que entró en vigor el cese al fuego, pero afirma que deben continuar los esfuerzos de paz.

"Sigo muy consternado sobre la gravedad de la situación en el país", dijo el miércoles por la noche en una carta para el Consejo de Seguridad de la ONU. "Sin embargo, sin menospreciar la seriedad del reto delante, puede existir una oportunidad de progreso en la que necesitamos construir".

El Consejo de Seguridad ha autorizado un equipo de avanzada de 30 observadores para monitorear el cumplimiento del plan de paz propuesto por el enviado internacional Kofi Annan, y un pequeño grupo ya está trabajando.

Ban pidió al consejo que apruebe una Misión de Supervisión de Naciones Unidas expandida en Siria, que será conocida como UNSMIS, en cumplimiento con un emplazamiento de hasta 300 observadores militares en alrededor de 10 locaciones en el país, por un período inicial de tres meses.

Previamente, el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña, dijo que los enfrentamiento del jueves en Deir el-Zour también dejaron tres civiles heridos.

Los activistas dijeron que las tropas sirias también cañonearon vecindarios tomados por los rebeldes la ciudad central de Homs y en la vecina Qusair, fronteriza con el Líbano.

El Observatorio dijo que se podían escuchar los intensos tiroteos y explosiones en los vecindarios de Qarabees y Jouret el-Shayah, en Homs.

El persistente derramamiento de sangre ha provocado temores de que se frustre el alto al fuego auspiciado por el enviado internacional Kofi Annan.

El secretario general de Naciones Unidas Ban Ki-moon admitió que se ha producido un acrecentamiento de enfrentamientos pero afirma que cree que pueda haber progreso.