El senador Marco Rubio insistió el jueves en que va a decir "gracias, pero no, gracias" a la candidatura a la vicepresidencia por el Partido Republicano, pero insinuó que cualquier cosa es posible en 2016 y más allá.

"Estoy realmente comprometido en hacer un buen trabajo en el Senado", dijo el republicano por Florida a una decena de periodistas. "Si hago un buen trabajo en el Senado, en tres, cuatro, cinco, seis años a partir de ahora, voy a tener otra oportunidad ... de hacer las cosas desde dentro del gobierno y fuera del gobierno".

El novato legislador cubanoestadounidense ha sido frecuentemente mencionado como posible compañero de fórmula del probable candidato presidencial republicano, Mitt Romney, lo que representaría una opción para que el Partido Republicano mejore su abismal rezago entre los votantes hispanos.

Una encuesta del Centro de Investigación Pew mostró el martes que el presidente demócrata Barack Obama tiene una ventaja abrumadora sobre Romney entre los votantes hispanos registrados, de 67% contra 27%.

Todas las conjeturas sobre la vicepresidencia pueden haber hecho confundir a Rubio. Más temprano, se refirió a sí mismo como vicepresidente en un foro patrocinado por el National Journal, al decir: "Sí he hecho un buen trabajo como vicepresidente...". Rápidamente se corrigió reemplazando "vicepresidente" por "senador".

No estaba claro si fue un traspié o algo intencional.

Horas después, mientras hablaba con periodistas acerca de sus proyectos legislativos sobre inmigración, Rubio, de 40 años de edad, dijo que las conjeturas sobre la vicepresidencia eran halagadoras, pero que espera que Romney evalúe a otros republicanos con más experiencia. Mencionó al gobernador de Luisiana, Bobby Jindal; al gobernador de Virginia, Bob McDonnell; y al gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie.

También puso en entredicho toda la atención que se le otorga al vicepresidente.

"Las campañas presidenciales las gana el candidato presidencial", dijo. "Creo que se elige un vicepresidente porque la Constitución dice que se tiene que tener uno. De lo contrario, creo que la mayoría de estas personas se habrían lanzado en solitario".

En medio del esfuerzo republicano por atraer a los votantes hispanos, Rubio trata de sacar adelante un proyecto de ley que permitiría a jóvenes inmigrantes sin autorización legal permanecer en Estados Unidos, pero les negaría la ciudadanía.

La iniciativa, aún en borrador, permitiría a jóvenes inmigrantes sin permiso legal y que llegaron a Estados Unidos de niños, con sus padres, solicitar visas de no inmigrante. Se les permitiría permanecer en el país para estudiar o trabajar, y podrían obtener una licencia de conducir, pero no podrían votar. Más adelante podrían solicitar la residencia, pero no tendrían un camino especial para alcanzar la ciudadanía.

Romney ha dicho que los inmigrantes sin autorización legal deben regresar a su país de origen. Rubio fue interrogado sobre la contradicción entre su proyecto y los comentarios del aspirante y ex gobernador de Massachusetts.

"Todo lo que puedo decir es que creo que la cuestión de los niños — que fueron traídos a este país y aquí con un estatus de indocumentados por causas ajenas a su voluntad, que son grandes triunfadores y que tienen mucho para ofrecernos en el futuro — es que hay un amplio apoyo bipartidista a la noción de que esos niños están en una categoría diferente a la mayoría de las personas que se encuentran indocumentadas en este país", dijo Rubio.

"Y si podemos, deberíamos encontrar una manera de alojarlos. Espero que podamos sacar algo que pueda lograr el apoyo del gobernador Romney", añadió.

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La periodista de The Associated Press Suzanne Gamboa contribuyó con este despacho.