Pistoleros enmascarados arremetieron a tiros el jueves contra los espectadores de una pelea de gallos en una finca de Texas cerca de la frontera con México y mataron a tres personas e hirieron a ocho en lo que las autoridades describieron como una cruenta masacre.

El ataque en la finca cerca de Edcouch, un pueblo a 24 kilómetros (15 millas) al nordeste de McAllen, se produjo poco después de medianoche e hizo huir en desbandada a los despavoridos espectadores en las gradas improvisadas en torno del círculo de la riña ilegal. Las autoridades buscan a los atacantes y pistas sobre sus posibles motivos, dijo el jefe de policía de Hidalgo, Lupe Trevino.

Homer Jasso, el juez de paz de esa región, dijo que fue una masacre. "Nunca había visto este tipo de violencia en el valle durante mi mandato", afirmó. "Esta es la primera vez en mi vida que veo algo tan malo".

Las autoridades no revelaron los nombres de las víctimas hasta notificar a sus familiares, pero dijeron que dos de ellas, de 49 y 53 años, eran hermanos. El otro tenía 42 años.

Jasso dijo que uno de los cadáveres estaba debajo del pabellón de madera con chapas de metal acanalado. Los otros dos cuerpos estaban afuera. Los investigadores no saben cuántos espectadores había, pero Jasso calculó que había de 200 a 300 latas vacías de cerveza en el lugar. También estaban los cuerpos de 200 a 300 gallos de riña, y Jasso dijo no saber si los animales habían muerto en riña o en el ataque.

"Fue terrible", comentó.

La despachante de policía, Gloria Felix, dijo que los heridos fueron conducidos a hospitales pero que desconocía su estado.

La propiedad está en una zona de caminos de tierra donde jaurías de perros persiguen a los pocos automóviles y tractores que transitan entre una finca y otra. Un estrecho camino de tierra en la parte posterior conduce a una casa.

Rosalinda Ramos, que vive a dos casas de distancia del rancho, dijo que se despertó con el ruido a las 2 de la mañana, vio las patrulleras policiales y se imaginó que había habido una redada.

"Dije a mis hijos que podían cerrarlo, pero nunca pensé que iba a ser eso", dijo Ramos. "Esto es muy malo. Y fue muy cerca de nosotros. Somos gente inocente".