Unos trescientos indígenas de diferentes etnias llegaron el jueves hasta el Congreso paraguayo para reclamar la devolución de sus tierras ancestrales.

La presencia de los aborígenes se concretó con la ayuda del estatal Instituto Nacional del Indígena que coordinó el transporte hacia la capital desde zonas del interior del país para conmemorar, además, el Día del Indígena Americano.

Los representantes de las tribus ofrecieron en venta a los transeúntes sus productos artesanales y luego recibieron agua y alimentos de organismos estatales.

"Nuestra lucha permanente es que el Estado debe devolvernos las tierras donde nuestros antepasados vivieron y hoy deberían ser nuestras", dijo a The Associated Press el líder Clemente López del pueblo chamacoco en idioma guaraní.

Los chamacocos están asentados en Bahía Negra, departamento del Alto Paraguay, a unos 600 kilómetros al norte de Asunción, en la frontera con Bolivia y Brasil.

La reunión de los nativos fue pacífica, según los policías movilizados para mantener el orden.

Oscar Ayala, director del Instituto Nacional del Indígena, expresó a la AP que "este gobierno hizo mucho por los pueblos originarios: por ejemplo en 2011, entregó extensas tierras reivindicadas por la etnia enxlet en el Chaco Boreal... y en el norte... a grupos de las etnias pai tavyterá y mbya guaraní".

Agregó que "para este año tenemos un presupuesto de 25 millones de dólares para ir comprando más tierras para otras tribus. Se adquiere terreno privado porque ya no existen fincas fiscales. Es un proceso lento, pero se está avanzando".

Por su parte, Jorge Servín del Censo Nacional de Indígenas, informó que actualmente existen 120.000 aborígenes de veinte tribus. "Hubo un crecimiento poblacional de 6% con relación a la cantidad de personas nativas registradas en 2002".

Para López, que además es chamán de su comunidad, "la tierra es nuestra vida porque ella nos da el bosque, los animales y las frutas. Como soy guía espiritual, tengo la responsabilidad de apoyar a mi pueblo en sus reclamos".