El gobierno salvadoreño sacará a las calles un grupo policial especializado para combatir a las temibles pandillas, a las que se les imputa la mayoría de homicidios y crímenes que se registran en el país.

Vestidos de negro, cubiertos de sus rostros con pasa montañas y armados con fusiles M16 recortados, los hombres y mujeres de la fuerza especial comenzarán a operar en los próximos días.

"Con esta área especializada de nuestra policía, estoy seguro que damos un paso más en la estrategia de seguridad que el gobierno viene desarrollando sistemáticamente", dijo el presidente Mauricio Funes el jueves durante el acto de graduación de los miembros de la unidad.

El grupo policial comenzará sus actividades en medio de una tregua pactada por las pandillas Mara Salvatrucha y Barrio 18 para bajar el indice de homicidios.

"Han sido capacitados en las áreas de intervención, investigación e inteligencia", señaló el mandatario. Agregó que dentro de dos meses recibirán una nueva capacitación especializada por parte de la Oficina Federal de Investigaciones de los Estados Unidos.

La tregua se alcanzó con la intermediación del obispo castrense y policial, monseñor Fabio Colindres y del ex guerrillero Raúl Mijango, en representación de la sociedad civil, con los líderes de las pandillas. Sin embargo, los pandilleros han dejado claro que continuarán con las extorsiones para mantener a sus familias y ante la falta de oportunidades para reinsertarse a la sociedad.

El más reciente reporte de la policía señaló que entre el 1 de enero al 31 de marzo, se registraron 1.032 homicidios, comparados con los 1.197 del año pasado, lo que representa una reducción de 65 homicidios menos, equivalente a una baja del 5,4%.

Enero y febrero fueron los meses más violentos con 411 y 402 homicidios, mientras que en marzo, la cantidad de muertes violentas se redujo a 255.

La tendencia a la baja fue notoria dos días antes de las elecciones municipales y legislativas del 11 de marzo, cuando comenzó la tregua entre las pandillas.

Funes destacó que durante la reciente Cumbre de las Américas, "con mucha satisfacción pude anunciar que después de meses, de años diría yo, por primera vez habíamos tenido un día con cero homicidios y esto fue precisamente el sábado 14 recién pasado".

Señaló que además de tregua también ha incidido en la reducción de homicidios, "una intervención mucho más efectiva y eficaz de la Policía Nacional Civil en el combate de las pandillas y en la reducción de delitos".

Asimismo, Funes anunció que su gobierno ha dado inicio al proceso de diálogo para alcanzar un acuerdo nacional que ofrezca soluciones afectivas a los problemas de la inseguridad que vive el país.

Advirtió "nadie tiene recetas mágicas" para la solución del clima de inseguridad, pero aseguró estar "absolutamente convencido de que estamos a las puertas de una oportunidad histórica y que no debemos dejarla pasar".

Consideró que es necesario resolver el problema de "la exclusión social y la falta de oportunidades de empleo, educación, salud y recreación de la juventud salvadoreña, especialmente de los jóvenes que habitan en las zonas urbanas y rurales más pobres del país, donde las pandillas se nutren".

En El Salvador, las pandillas establecidas en populosos barrios del país, están conformadas por más de 20.000 jóvenes y adolescentes. Alrededor de 9.300 están presos, según cifras policiales.