El máximo jefe de las FARC ratificó su disposición a iniciar conversaciones de paz con el gobierno del presidente Juan Manuel Santos, pero destacó que sentarse a dialogar no significa su rendición, según un comunicado rebelde.

El comunicado de Rodrigo Londoño, alias "Timochenko" o "Timoleón Jiménez", actual jefe máximo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), está fechado el 14 de abril desde las "montañas de Colombia" y apareció el jueves en la página de internet de la Agencia de Noticias Nueva Colombia, que suele difundir comunicados de las guerrillas.

"Estamos dispuestos a conversar de paz con el actual gobierno. Para que no se diga después que las FARC le mentimos al país. No tememos en absoluto debatir y demostrar que han sido los grandes empresarios del capital y la tierra quienes han renovado una y otra vez su carnicera brutalidad, a fin de firmar grandes negocios sobre la sangre de los desposeídos. Si un importante sector de inversionistas muestra interés en dar el paso hacia la paz, lo acompañamos", dijo Timochenko.

Por nuestra parte, añadió el jefe rebelde, "sentarse a conversar no apunta a ningún tipo de rendición y entrega. La reincorporación a la vida civil implica y exige una Colombia distinta. El gran capital inversionista tendrá que asumir que la realidad puesta de presente por la crisis, requiere un cambio profundo en su modo de actuar, una nueva manera de relacionarse con los pueblos. Confiamos en que sea esa la voluntad oficial. Así, sin duda, podremos entre todos desenterrar la paz".

El día de su posesión el 7 de agosto de 2010 "Santos farfulló acerca de su intención de diálogo con las FARC. Unos días después molía a bombas el campamento del comandante Jorge Briceño. Durante más de un año abusó con su ficción de la llave (de la paz), lo cual no excluyó el ataque mortal al camarada Alfonso Cano, el hombre que tomaba más en serio el asunto", se quejó el jefe rebelde.

Por ello, Timochenko advirtió al mandatario, "sin más ases bajo la manga, Santos".

Briceño, jefe militar de las FARC, fue muerto por la fuerza pública en septiembre de 2010, mientras Cano, quien fue el predecesor de Timochenko en la jefatura del secretariado, el grupo de siete comandantes de la guerrilla, murió en un ataque militar el 4 de noviembre.

El pronunciamiento no es el primero en que las FARC dicen estar dispuestas a negociar la paz en busca de poner fin al conflicto armado interno que lleva casi 50 años.

Ante tal postura, el gobierno de Santos ha dicho que para establecer una mesa de diálogo necesita primero estar convencido de que las guerrillas quieren realmente dejar las armas porque asegura que no quiere repetir experiencias del pasado --al menos tres rondas de negociaciones con distintos gobiernos desde los años 80-- que han fracasado.

Santos no ha dicho exactamente qué lo convencería de ir a una negociación, pero asegura que mientras tal posibilidad se concreta su gobierno seguirá combatiendo a las FARC, surgidas en 1964 y que actualmente cuentan con entre 8.000 a 9.000 miembros.