La cancillería salvadoreña informó el jueves que concedió refugio a dos ciudadanos chinos que estuvieron detenidos durante casi una década en la prisión militar de la Bahía de Guantánamo, sin que se les formularan cargos.

"Atendiendo entonces estrictos motivos de solidaridad y actuando sobre todo con un sentido humanitario, El Salvador decidió aceptar sus solicitudes, colaborando así con la protección de sus derechos humanos y dando cumplimiento a tratados internacionales de los que El Salvador es firmante", informó la Cancillería en un comunicado.

En la oficina de prensa dijeron a la AP que "por respeto a la privacidad", no se revelaría el paradero de los refugiados.

Según el comunicado, el 18 de abril se recibió a dos ciudadanos chinos, a los que no identifican, "tras resolver favorablemente una petición de refugio realizado por los mismos".

Según la cancillería salvadoreña, "la resolución favorable a su petición se corresponde, asimismo, con la tradición de refugio y exilio que nuestro pueblo vivió en décadas pasadas, período en el cual diferentes países amigos brindaron apoyo a nuestros compatriotas", en alusión a la guerra civil del país centroamericano entre 1980 y 1992.

El Pentágono y una abogada de uno de esos hombres informaron que los excarcelados pertenecen a la etnia de los uigures, de una región del occidente de China agitada por un movimiento separatista.

La abogada, Susan Bakker Manning, dijo que los hombres están aprendiendo español y se están asentando en su nuevo hogar en el país centroamericano, al cual le están agradecido.

"Están bien y muy felices", dijo la abogada. "Estamos sumamente complacidos de que el gobierno de El Salvador los haya acogido y otorgado refugio".

Los uigures lanzaron una campaña separatista en China, pero Estados Unidos determinó que no representan ninguna amenaza y no debían estar retenidos en su base naval en Cuba.

Reubicarlos había sido difícil porque China presionó a naciones en todo el mundo para que no los aceptaran.

El Pentágono afirmó el jueves que la liberación de los hombres reduce la población de la prisión de Guantánamo a 169. La abogada Susan Baker Manning dijo que ambos hombres están felices en su nuevo hogar.