La secretaria de Estado norteamericana Hillary Rodham Clinton pidió el jueves al Consejo de Seguridad de la ONU que imponga un embargo mundial de armas y otras duras sanciones contra Siria si el país no cumple con una tregua acordada.

Clinton no llegó a pedir una intervención en Siria — algo para lo que no existe apoyo en la comunidad internacional_, pero dijo que era hora de tomar medidas con mayor repercusión contra el régimen del presidente Bashar Assad.

"Debemos mantener a Assad fuera de balance dejando las opciones en la mesa", dijo Clinton en una reunión en París entre diplomáticos árabes y europeos del grupo conocido como "Amigos de Siria".

El discurso de Clinton pone en evidencia que Estados Unidos tiene poca fe en el plan de paz del enviado internacional Kofi Annan, pero aunque la política de Washington reconoce que Assad podría no dejar el poder, la resolución de la ONU que Clinton busca podría fortalecer a los rebeldes sirios que combaten al dictador.

Cualquier intento por presionar a que la ONU sancione a Siria podría enfrentar la resistencia de China y Rusia, que tienen poder de veto en el Consejo de Seguridad. Moscú y Beijing han evitado dos veces que Naciones Unidas sancione a Damasco por la brutal represión que comenzó hace un año contra una sublevación civil.

En la reunión de 16 diplomáticos en París, el ministro de Relaciones Exteriores de Francia, Alain Juppe, dijo que los Amigos de Siria consideran que el plan de Annan es la "última oportunidad" para evitar una guerra civil en la nación árabe. En los últimos 13 meses, han muerto al menos 9.000 personas por la violencia.

Por su parte, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, dijo que Siria no está cumpliendo con la tregua pactada con Annan, la cual entró en vigor la semana pasada, y que la violencia está en aumento. Activistas sirios dijeron que las fuerzas del régimen tomaron el control de un pueblo en el sur y dispararon contra activistas en otro poblado poco después de que los observadores se fueron.

Ban recomendó al Consejo de Seguridad de la ONU aprobar rápidamente una misión de 300 observadores para Siria, pero dijo que revisará los acontecimientos en el terreno antes de decidir cuándo desplegar la misión.