El ex oficial del ejército chileno y ex agente de la policía secreta Alvaro Corbalán Castilla, condenado a prisión perpetua por violaciones a los derechos humanos, ofreció al gobierno su colaboración para evitar que la centroizquierda vuelva al poder.

El ministro de Justicia Teodoro Ribera calificó la oferta de "una locura", al confirmar la existencia del documento con la oferta de Corbalán que le fue requisado en julio por funcionarios penitenciarios pero que recién tomó estado público esta semana.

Además de la condena a presidio perpetuo por el asesinato de un carpintero para encubrir el degollamiento en 1982 de un líder sindical, Corbalán tiene otras condenas aún no confirmadas por la Corte Suprema por más de una docena de homicidios cometidos por la temida policía secreta del fallecido ex dictador Augusto Pinochet.

Junto con otras decenas de ex uniformados el ex mayor del ejército está recluido en el penal especial de Punta Peuco, a unos 40 kilómetros al norte de esta capital, donde goza de algunos privilegios.

En declaraciones a radio Cooperativa, el ministro de Justicia confirmó el memorándum de 10 páginas elaborado por Corbalán, jefe operativo de la desaparecida Central Nacional de Informaciones, y enviado al presidente Sebastián Piñera en el que ofrece su colaboración. Pero descalificó tajantemente la operación diseñada por Corbalán.

"Es una locura de pe a pa carente de toda estructura racional, lógica y de todo fundamento", afirmó Ribera en declaraciones a radio Cooperativa.

Agregó que "tiene cosas inconexas y demuestra la absoluta desvinculación de la realidad que hoy día se vive en el país".

Ribera dijo que en su propuesta Corbalán también ofrece desacreditar a la ex presidenta Michelle Bachelet, favorita según las encuestas para volver al poder, y a obispos católicos.

Señaló que le quita todo fundamento a la operación diseñada por Corbalán, quien envió el documento a través de una persona desde la cárcel, donde cumplen condenas 49 represores, de los cuales sólo tres son civiles.

"Si esto significa inteligencia, Dios nos apiade de lo que se entiende por tal", apuntó el ministro de Justicia.

Corbalán, de 61 años, es uno de los 249 ex agentes de la policía secreta condenados por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura de Pinochet (1973-1990), aunque sólo 69 de ellos están encarcelados. Los de menor rango se encuentran en Punta Peuco, mientras que otros, entre ellos el ex director de la policía secreta, el general retirado Manuel Contreras, se encuentran confinados en condiciones muy superiores a las de los presos comunes en otra cárcel especial dentro de un recinto militar en esta capital.