Una avioneta cayó el jueves al Golfo de México frente a la Florida, sin que conozca de inmediato la suerte del piloto, el único ocupante de la aeronave, dijeron autoridades y personas allegadas al hombre.

La Guardia Costera de Estados Unidos informó que sus elementos en el lugar no han visto indicios de que el piloto haya sobrevivido al percance de su Cessna.

El jefe de la Guardia Costera, John Edwards, dijo que la aeronave se deslizó en la superficie del mar como si acuatizara y que estuvo flotando por unos momentos. Los tripulantes de los aviones de la Guardia Costera no vieron indicios de supervivencia ni nada que señalara que el piloto estuviese vivo, informó la institución.

La avioneta, una Cessna 421C, se hundió a unos 193 kilómetros (120 millas) al occidente de Tampa, donde las aguas tienen una profundidad aproximada de 457 metros (1,500 pies). Una embarcación de la Guardia Costera permanecerá en la zona toda la noche, dijo la suboficial Elizabeth Borderland.

La portavoz de la Administración Federal de Aviación, Kathleen Bergen, dijo que la aeronave volaba de Slidell, en el estado de Luisiana, a Sarasota, en Florida. Refirió que los controladores perdieron contacto con el piloto a las 09:00 horas, mientras que la Guardia Costera informó que la avioneta se vino abajo a las 12:10 de la tarde.

Las autoridades no han identificado al piloto, pero Bill Huete, un mecánico en el Aeropuerto de Slidell, dijo que el médico gineco-obstreta Peter Hertzak, que trabajaba en una comunidad al noreste de Nueva Orleáns, era la única persona en la avioneta. Huete indicó que la esposa del médico le dijo que su marido volaba en la avioneta esa mañana.

Huete describió a Hertzak como un piloto excelente y atento.

Nadie respondió a la puerta de la casa con el domicilio de Hertzak ni tampoco a los telefonemas en la misma vivienda.