El rey Juan Carlos de España ofreció el miércoles disculpas públicamente por el viaje que realizó a Africa para cazar elefantes, en un gesto sin precedentes del monarca para limpiar su imagen y la de la corona.

"Lo siento mucho, me he equivocado. No volverá a ocurrir", dijo Juan Carlos, ayudado de muletas para caminar, en una escueta declaración a los medios de comunicación tras abandonar el hospital en el que permanecía ingresado desde el sábado.

El rey recibió el alta hospitalaria el miércoles tras recuperarse de la operación de cadera a la que tuvo que ser sometido tras un accidente mientras cazaba elefantes en Botsuana, en el sur de Africa.

Juan Carlos, de 74 años, fue trasladado en avión de regreso a España y fue intervenido quirúrgicamente el sábado para colocarle una prótesis.

El gerente del Hospital San José de Madrid, Javier de Joz, dijo que el monarca "ha conseguido prácticamente plena autonomía para los movimientos cotidianos", por lo que su equipo médico decidió darle el alta para continuar la recuperación en casa.

El viaje del monarca generó una enorme polémica en la opinión pública, medios de comunicación y representantes políticos, que censuraron la actitud de Juan Carlos en un momento de grave crisis económica como el que atraviesa el país ibérico.

Durante una visita a México, el presidente español Mariano Rajoy esquivó preguntas de la prensa relacionadas con el polémico accidente del rey Juan Carlos y se limitó a considerarlo como "el más firme defensor de la comunidad de países iberoamericanos en todo el mundo".

"Todo lo que he dicho sobre el Rey ya lo he dicho, y el Rey ha sido hoy muy claro", añadió Rajoy.

El gobernante Partido Popular (PP) interpretó las palabras de Juan Carlos como una respuesta a lo que el pueblo español necesita de la monarquía en estos momentos de tribulaciones económicas.

"El Partido Popular muestra su respeto a una monarquía que está en sintonía con lo que el pueblo español espera y necesita de ella", dijeron los populares en un comunicado. Asimismo, el PP desea a su majestad el rey su pronta recuperación".

El incidente de Bostuana fue el último de una lista negra de acontecimientos recientes, que han dilapidado la imagen de la monarquía española.

El yerno del rey, Iñaki Urdangarín, es investigado por aprovechar presuntamente su posición para desviar millones de dólares a paraísos fiscales. Además, el nieto mayor de los monarcas permaneció varios días hospitalizado tras dispararse accidentalmente en el pie derecho hace dos semanas.

Ningún líder político o de opinión importante ha llegado al grado de pedir la abdicación del rey en su hijo, el príncipe de Asturias, Felipe de Borbón. Pero por primera vez se escucharon voces sugiriendo que el monarca debería cuidar las formas.

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La corresponsal Adriana Gómez Licón contribuyó a este despacho desde la Ciudad de México.