Los bancos europeos enfrentan presión para conservar el capital y esto podría reducir drásticamente el crédito en los siguientes dos años, lo que desacelerará el crecimiento en la región, advirtió el miércoles el Fondo Monetario Internacional.

El descenso en el crédito es una razón importante por la que se espera que Europa sufra una leve recesión este año y apenas crezca en 2013, indicó el FMI en un reporte sobre el sistema financiero mundial.

Los grandes bancos de la Unión Europea podrían reducir sus balances — que incluyen saldos pendientes, pagarés y otros activos — hasta 2,6 billones de dólares para finales de 2013, indicó el organismo. Esto representa 7% de sus todos sus activos.

Además, una cuarta parte de esa reducción provendrá del recorte al crédito y podría disminuir los préstamos en 1,7%.

Sin embargo, parte de la reducción en el crédito, o apalancamiento, es necesaria, indicó el organismo. Los bancos ya no son capaces de prestar tan libremente como en el pasado y los gobiernos les están pidiendo mantener un mayor capital.

"Pero como en todo, la cantidad y el ritmo de apalancamiento deben estar balanceados", dijo José Viñals, consejero financiero del FMI. "Ni demasiado grande ni demasiado pequeño".

Los líderes europeos han dado muchos pasos positivos para apuntalar su sistema financiero, indicó el reporte. El Banco Central Europeo (BCE) ha otorgado un billón de dólares en préstamos a los bancos europeos desde diciembre.

El FMI agrega que el capital del BCE ha dado a las autoridades europeas más tiempo para presionar a los bancos débiles del continente a obtener más capital.

La Autoridad Bancaria Europea (ABE) ya está presionando con eso y ha solicitado a los bancos aumentar el tamaño de sus reservas financieras comparadas con sus préstamos e inversiones de riesgo, aunque les ha solicitado cumplirlo obteniendo más capital y no reduciendo los créditos.

Además, el FMI señala que la mayor parte de la supervisión a los bancos debe darse a nivel nacional, donde las autoridades han sido lentas en obligar a los grupos financieros a tomar medidas más estrictas.

Incrementar el capital puede ser un paso complejo porque puede diluir las participaciones de los accionistas. El FMI también alertó que los reguladores regionales deben evitar que los bancos usen dinero para pagar dividendos a los accionistas y bonos a los altos ejecutivos bancarios.