El presidente de Haití, Michel Martially, condenó el miércoles la irrupción de medio centenar de presuntos miembros del disuelto ejército nacional en el Parlamento.

Algunos de los allanadores estaban armados y todos dejaron después el recinto sin incidentes.

Los legisladores abordaban la tarde del martes el nombramiento del presidente Martially para el puesto de primer ministro cuando los hombres uniformados ingresaron a las instalaciones del Parlamento. Algunos diputados salieron a toda prisa.

Cientos de ex soldados y jóvenes reclutas han ocupado viejas bases militares con la esperanza de que Martelly cumpla la promesa de campaña de reinstalar al ejército, que fue disuelto en 1995 debido a su pasado sangriento.

Algunos diplomáticos extranjeros han calificado de paramilitares a los hombres que se han manifestado con armas en la capital y en la provincia.

La condena de Martially fue difundida por la Presidencia en un comunicado.