Un mando de Sendero Luminoso afirmó que el grupo rebelde liberó voluntariamente a 36 trabajadores de un proyecto gasífero que había mantenido secuestrado por seis días, al ver cumplido su objetivo de golpear a las fuerzas armadas y apoderarse de armamento militar.

El subversivo, quien fue identificado como "Camarada Gabriel", atribuyó al grupo la autoría del secuestro y el asesinato de policías y militares que fueron en su búsqueda. Los trabajadores fueron liberados por los rebeldes el sábado en la zona selvática de Echarate, en la región Cusco, donde trabajan para dos empresas contratistas del proyecto de gas de Camisea.

El líder insurgente fue hallado casualmente en un paraje de la selva por un grupo de periodistas de los diarios El Comercio y La República y del canal Panamericana Televisión, que habían salido a buscar un helicóptero que fue derribado por los senderistas durante las operaciones militares y policiales emprendidas para rescatar a los secuestrados.

"Nuestro objetivo político ha sido desenmascarar la política de este gobierno... con estas acciones queríamos que hablen todo lo que quieran... generar más contradicciones en el seno de este sistema para hacer saber al pueblo que éstos no son verdaderos patriotas", dijo el "Camarada Gabriel" según imágenes de vídeo captadas por los periodistas.

El subversivo, de tez trigueña, contextura delgada y fuerte acento andino fustigó al "sistema súper imperialista" que dijo, jamás va a resolver los problemas de la humanidad. "La solución es el socialismo", afirmó.

Agregó que su segundo objetivo fue militar: "aniquilar a las fuerzas armadas, a las fuerzas policiales y confiscar sus armas". "(Queríamos que) desesperadamente manden sus fuerzas para que nosotros los aniquilemos, ése ha sido nuestro objetivo", afirmó acompañado de otros rebeldes que portaban fusiles y ametralladoras.

La operación para rescatar a los secuestrados dejó dos efectivos militares y dos policías muertos, dos policías desaparecidos y 10 militares heridos.

Según el rebelde, los dos policías que están desaparecidos fueron aniquilados y sus armas confiscadas. El senderista dijo que se apoderaron en total de tres fusiles AKM de los agentes caídos.

El jefe del gabinete Oscar Valdés declaró el miércoles a reporteros que "no se ha confirmado" la muerte de los dos policías desaparecidos y que se sigue trabajando para dar con su paradero y perseguir a los insurgentes.

"No vamos a permitir que un territorio del Perú sea zona liberada donde los terroristas hagan lo que quieran. La posición del gobierno es firme y el presidente Ollanta (Humala) está detrás de todas estas operaciones", manifestó.

"Camarada Gabriel" ironizó respecto de las declaraciones de las autoridades que dijeron que la liberación de los rehenes se dio por efecto de la presión que ejercieron las fuerzas armadas.

"Ollanta Humala dijo 'hemos rescatado'... nunca han rescatado", dijo.

El mando rebelde precisó que en tres ocasiones chocaron con las fuerzas del orden. La primera vez cuando fue muerta una capitana de la policía que sobrevolaba la zona en un helicóptero, que fue derribado. La segunda, en la que tres policías fueron aniquilados tras descender de un helicóptero --sólo el cuerpo de uno de ellos ha sido encontrado-- y la tercera en la que un grupo de militares fue emboscado con minas antipersonas.

Detractores del gobierno criticaron el número de bajas de las fuerzas del orden. No se conocen bajas del lado rebelde.

Pero Valdés replicó que "la operación ha sido impecable" y dijo que los senderistas normalmente recogen a sus muertos y los entierran para que no quede evidencia de sus bajas.

El valle del río Apurímac y Ene es una agreste e intrincada región del sudeste del país, en el departamento de Ayacucho, que ha sido refugio de las bandas remanentes de Sendero Luminoso desde que el grupo fue descabezado en 1992 con la captura de su máximo cabecilla y fundador Abimael Guzmán.

"Camarada Gabriel" dijo que sus huestes no tienen nada que ver con el Sendero Luminoso de los años 80 de Guzmán ni del "Camarada Artemio", quien lideraba la zona del valle del Huallaga y fue capturado en febrero, sino que son el Partido Comunista del Perú.

"Nosotros no le hacemos daño al pueblo. No matamos, no violamos, no robamos, no saqueamos. Desde el 99 para adelante hemos cambiado nuestra política, ya no atentamos contra civiles", sostuvo.

Asimismo, descartó cualquier vínculo con el narcotráfico, pese a que las autoridades afirman que los senderistas han establecido una alianza con narcotraficantes locales brindándoles protección a cambio de dinero.

"Nuestra tarea política es educar, organizar y militarizar a nuestro pueblo para defender sus tierras, sus cultivos, sus recursos naturales, la patria, la amazonia. Ese es el verdadero sentido de patriotismo y de nacionalismo", expresó.

Sendero Luminoso asoló Perú entre 1980 y 1992 con una ola de violencia terrorista con atentados con coches-bomba, matanzas de poblaciones civiles y asesinatos selectivos.

Según la Comisión de la Verdad y Reconciliación, la guerra interna contra los grupos rebeldes provocó en Perú más de 69.000 muertos y desaparecidos.