Barcelona y Real Madrid encabezan la armada española que domina el fútbol europeo, pero el éxito de la liga a nivel continental oculta una bomba de tiempo de grandes deudas que podría provocar la desaparición de algunos equipos.

El Barsa y el Madrid están en las semifinales de la Liga de Campeones y podrían enfrentarse en la final el 19 de mayo en Munich. Además, tres de los cuatro semifinalistas en la Liga Europa son españoles: Valencia, Atlético de Madrid y Athletic de Bilbao.

Los logros deportivos son aún más impresionantes si se toma en cuenta que los clubes españoles están metidos en tremendas deudas. El gobierno reveló recientemente que los equipos de las dos primeras divisiones tienen deudas tributarias por 752 millones de euros (988 millones de dólares), un aumento de 150 millones de euros (195 millones de dólares) en los cuatro últimos años.

Los clubes de la primera división tenían deudas totales por 3.530 millones de euros (4.610 millones de dólares) en la temporada 2010-11.

"Todo es basado en la economía real", dijo a la AP el profesor de economía de la Universidad de Barcelona, José María Gay. "El papel del fútbol español es auténticamente maravilloso, hay que dar el chapeau (quitarse el sombrero) ante el fútbol español".

"Al final de todo, se concentra toda la atención en el Madrid y el Barsa, y todo eso nos oculta la cara de la realidad. Son los árboles que nos impiden ver el bosque, un bosque económicamente malo. Hay muchos clubes viviendo una situación muy peligrosa".

Los problemas económicos del fútbol español son un espejo de la economía del país, que se encamina a otra recesión y corre el peligro de necesitar un rescate de la Unión Europea.

Real Madrid, líder de la liga por cuatro puntos, tiene deudas por 589 millones de euros (773 millones d dólares), mientras que el Barcelona debe 578 millones de euros (756 millones de dólares) y el Atlético unos 514 millones de euros (675 millones de dólares). El Valencia ha vendido a estrellas como David Villa, David Silva y Juan Mata para reducir su deuda de 382 millones de euros (500 millones de dólares).

Esas cifras eclipsan las ganancias del Madrid, el club más rico del mundo que tuvo ingresos por 479 millones de euros (630 millones de dólares), y del Barcelona (450 millones de euros, 590 millones de dólares).

El secretario de deportes de España, Miguel Cardenal, dijo que los clubes no recibirán un trato especial a la hora de cobrarle los impuestos, pero reconoció que es "imposible" esperar que paguen todas sus deudas antes de junio. Hasta ahora, el ministerio espera tener una solución "en un plazo razonable".

"No es razonable, en el contexto que atraviesa nuestro país, introducir disfunciones en la organización de su competición y afectar su imagen, que tiene un valor comercial", señaló Cardenal en un correo electrónico a la AP.

El gobierno no puede exigir el pago sin afectar a los clubes y provocar la furia de los hinchas, según Gay. Y ningún gobierno quiere asumir esa responsabilidad en un momento en que el fútbol español es una de las pocas distracciones para una población que tiene que encarar severas medidas de austeridad y que atraviesa un desempleo de 23%.

"Hay fútbol el fin de semana y tres días por semana, y todo esto nos oculta la cara de la realidad", expresó Gay. "Todos están concentrados en el Barsa y Madrid, que son los reyes de la fiesta, aún cuando muchos clubes están viviendo una situación muy peligrosa".

El vocero de la liga, Juan Carlos Santamaría, dijo que hubo discusiones positivas con el ministerio de deportes y se están forjando acuerdos para resolver la situación de la deuda, pero no dio detalles más allá de reconocer que "se necesitan cambio".

Santamaría dijo que se creó una comisión para supervisar los gastos y las cuentas de los clubes.

"Los clubes van a controlar sus cuentas y gastos para que las deudas no aumenten, sino, hay importantísimos castigos", afirmó.

Pero ninguno de esos planes entrará en vigor en los próximos tres años, cuando empiece a funcionar el sistema de fair play financiero de la UEFA.

Según el plan de la UEFA, los equipos no pueden tener pérdidas mayores de 6,6 millones de euros (8,7 millones de dólares) en sus dos primeros años, o de hasta 60 millones de euros (79 millones de dólares) si un dueño acaudalado salda las deudas. El Madrid y el Barsa no pueden darse ese lujo porque sus dueños son los socios.

Los equipos que no cumplan con este reglamento podrían ser excluidos de la Liga de Campeones o la Liga Europa.

Gay — quien cree que el Valencia, Athletic de Bilbao y Osasuna son los únicos clubes aparte de los dos gigantes que tienen segura su superviviencia — se rió cuando un periodista le preguntó si los equipos españoles podrían cumplir con el reglamento de la UEFA.

"Para eso sería necesario poner en marcha un plan de rescate financiero parar el fútbol. Hay que ayudarles y supervisarles, y tener controles rigurosos. Este no se está haciendo en este momento", sentenció.

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Paul Logothetis está en Twitter como: www.twitter.com/PaulLogoAP