El argentino Javier Zanetti y su compañero en el Inter, Andrea Ranocchia, figuraron entre las miles de personas que rindieron el miércoles un homenaje póstumo a Piermario Morosini, durante una ceremonia de cuerpo presente en una iglesia en Bérgamo, su ciudad natal.

Morosini se desplomó y falleció por un infarto cardiaco durante el partido el sábado que su equipo Livorno disputaba en Pescara. Tenía 25 años.

Los hinchas formaron fila para pasar por las puertas de la capilla ubicada en el área de Monterosso, desde las 7.00 de la mañana (0500 GMT). El cadáver permanecerá expuesto hasta las 10.00 de la noche (2000 GMT).

El director general del Atalanta, Roberto Spagnolo; el técnico de las fuerzas básicas Fabio Gallo, y el ex presidente del club, Alessandro Ruggeri, estuvieron también presentes en la ceremonia para despedir a Morosini, quien comenzó su carrera con ese club de la ciudad donde nació. Asistieron además integrantes del Brescia.

Más de 20.000 personas presenciarían el funeral de Morosini, previsto para el jueves, mediante tres pantallas gigantes que se colocarán en las inmediaciones.

Jugadores y representantes de Livorno, Udinese, Atalanta y Pescara asistirán al funeral, así como numerosos ex compañeros de Morosini. El presidente de la Federación Italiana de Fútbol, Giancarlo Abete, y el vicepresidente Demetrio Albertini acudirán también, junto con el técnico de la selección italiana, Cesare Prandelli.

Livorno ha dispuesto de dos autobuses que transportarán a algunos hinchas a Bérgamo.