Tras años de una relación basada principalmente en las materias primas, los vínculos entre América Latina y Asia comienzan a cambiar y dan parte a la entrada de inversiones asiáticas en áreas como industrias extractivas.

Líderes y expertos reunidos el miércoles en el Foro Económico Mundial para Latinoamérica coincidieron en que la región tiene frente a sí nuevas oportunidades en su relación comercial con Asia, pero para ello debería realizar algunos ajustes como invertir más en ciencia y tecnología y ofrecer productos con valor agregado.

La secretaria general de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Alicia Bárcena, dijo que la relación entre Latinoamérica y Asia ha estado sustentada principalmente en el comercio de materias primas como soja, cobre y minerales, aunque eso comienza a cambiar y una muestra es la llegada en niveles no vistos de inversiones asiáticas a la región.

Refirió que sólo en 2010 China invirtió en Latinoamérica unos 15.000 millones de dólares y parte de ese capital estuvo dirigido a industrias de extracción en países como Brasil y Perú. Agregó que se estima que en 2011 la inversión de China en Latinoamérica suba a unos 23.000 millones de dólares.

"China está incrementando no sólo la compra de bienes, materias primas, sino también invirtiendo bastante en nuestra región", señaló la experta en la segunda y última jornada del Foro Económico Mundial que se realiza en el balneario mexicano de Puerto Vallarta.

Agregó que Latinoamérica también debe pensar en incrementar sus inversiones en ciencia y tecnología, algo que Asia ha hecho, y señaló que mientras en Latinoamérica la inversión en ciencia y tecnología es de apenas un 1,4% de su producto interno bruto, en Japón es de 4%, en Singapur 3% y en China 2,5%.

El embajador de Indonesia en Estados Unidos, Dino Patti Djalal, dijo que las relaciones Asia-América Latina solían ser en el ámbito político, pero en el futuro serán dictadas básicamente por una lógica económica.

Consideró, sin embargo, que aún se deben eliminar algunas barreras, incluida una que consideró mental y que tiene que ver con pensar que una región está muy alejada geográficamente de la otra.

Bruno Ferrari, secretario mexicano de Economía, dijo que si bien la relación entre Asia y Latinoamérica ha cambiado, los gobiernos de la región deben trabajar para identificar áreas de oportunidad.

Aunque su principal comercio es con Estados Unidos, adonde dirige cerca de 80% de sus exportaciones, Ferrari aseguró que México busca incrementar su relación comercial con Asia y una muestra es la alianza que ha hecho con Chile, Colombia y Perú para fomentar políticas conjuntas y aumentar su comercio con el Pacífico.

Un estudio de la Cepal sobre la inversión extranjera en la región para 2010 señaló que si bien Estados Unidos se mantiene como el principal socio comercial de Latinoamérica, su participación ha ido a la baja mientras se incrementa la relación con Asia.

Según estadísticas de la Cepal, mientras en 2000 las exportaciones latinoamericanas a Asia-Pacífico representaron un 5,3% del total, para 2010 subieron a 17,2%. En el caso de las importaciones de Asia, se pasó de 10,6% a 27,2% en el mismo periodo.

Por su parte, las exportaciones de América Latina a Estados Unidos pasaron de 59,7% en 2000 a 39,6% en 2010. Las importaciones bajaron de 50,4% a 29,1% en el mismo lapso.

José Luis Silva, ministro de Comercio Exterior y Turismo de Perú, dijo que países latinoamericanos como el suyo descubrieron que había otras regiones más allá de Estados Unidos y Europa.

Refirió que Perú solía concentrar sus exportaciones en Estados Unidos, lo cual cambió en la última década y ha pasado a ser ahora su tercer socio comercial. El primero es China.

Agregó que no se debe perder de vista que Asia representa un 30% del producto interno bruto global, cerca de 40% del comercio y un 60% de la población mundial. "Ese es un enorme mercado", dijo.

Con la diversificación de su relación comercial, agregó, una crisis económica "no nos afectará en una gran medida".

Dijo que el reto para Latinoamérica es promover la producción de productos con valor agregado y así, por ejemplo, no sólo exportar hierro sino transformado para ser utilizado directamente por la industria automotriz.

Gary Coleman, director de industrias globales de la consultora internacional Deloitte, señaló que si América Latina quiere que suban aún más las inversiones de Asia debe abordar asuntos como la desregulación y la apertura de mercados.

Agregó que desde la perspectiva empresarial, la iniciativa privada se fija mucho en qué tan fácil es establecer un negocio, adquirir tierra y energía e incluso la estabilidad de las monedas locales.