Mientras estaba en la cubierta de un crucero para observar aves entre Panamá y Ecuador, la estadounidense Judy Meredith miraba hacia el mar. Pero en lugar de aves, lo que ella y dos de sus amigos divisaron el 10 de marzo aún no lo pueden olvidar: tres pescadores en una embarcación a la deriva que agitaban los brazos para pedir ayuda.

Ella le avisó a la tripulación que parecían estar en problemas, pero el personal le contestó que estaban bien; sin embargo, en cuestión de horas o días, dos de ellos habían muerto.

"Durante varias semanas, todos nos hemos sentido enfermos", dijo Meredith el martes a NewsChannel 21.

Meredith estaba a bordo del crucero Star Princess en un paseo de 30 días para observar aves cuando, sin saberlo, se convirtió en una de las últimas personas que vio con vida a Oropeces Betancourt, de 26 años de edad. "Podíamos verlo haciendo esto, una y otra y otra vez", recordó Meredith, mostrando cómo agitaba una camisa roja y un chaleco salvavidas de color naranja.

Betancourt y sus dos amigos pedían desesperadamente ayuda. "Una vez que se ve a alguien así, cara a cara, si usted es humano hace lo que puede", dijo Meredith.

Los pescadores llevaban dos semanas a la deriva en el Océano Pacífico en una pequeña embarcación con el motor muerto cuando los vio a Meredith.

"Yo sé que tengo un sentido de la urgencia y les dije que el bote estaba en problemas", dijo Meredith. Sin embargo, agregó, la tripulación le dijo que los pescadores sólo estaban agradeciendo por haber evitado sus redes.

Intranquila, pero sin poder hacer nada más, Meredith anotó sus coordenadas en el GPS y envió la información de lo que vio a la Guardia Costera de Estados Unidos. Para nada pasó con eso, dijo. "¿Cómo se sentiría?", preguntaba Meredith el martes. "tengo un hijo. No puedo imaginar saber que está en el océano y no tengo información al respecto y saber que alguien los vio y simplemente siguió de largo".

Dos semanas y media después de que Meredith viera desaparecer al bote en lontananza, unos pescadores cerca de las Islas Galápagos aparecieron en ese mismo bote. Sin embargo, para entonces, Adrián Vásquez de 18 estaba solo e inconsciente.

"Los otros dos habían muerto. El tuvo que echar los cuerpos al océano porque empezaban a descomponerse", dijo Don Winner, periodista en Panamá que cubrió extensamente la historia.

Winner entrevistó a Vásquez en persona después de que fue devuelto a Panamá. Dijo que el adolescente había sobrevivido con pescado fresco, luego pescado podrido y agua de lluvia de dos tormentas que cayeron durante los 28 días que estuvo en el mar.

Winner cree que hubo una severa interrupción en las comunicaciones a bordo del Star Princess que le costó la vida a dos jóvenes panameños. "Ellos hacían todo lo posible para hacer señales, '¡Ayuda, sálvenos!' , y de alguna manera fue interpretado en el puente como 'Rodeemos a estos pescadores''', dijo Winner.

El periodista dijo que había llamado a la Guardia Costera de Estados Unidos pero no había recibido respuesta.

La línea de cruceros Princess Cruise le dijo que se está realizando una investigación interna y que el capitán del navío está "de vacaciones".

Es probable que Betancourt haya muerto deshidratado la misma noche en que Meredith y sus amigos vieron la lancha a la deriva, comentó. El otro pescador era un joven de 16 años llamado Fernando Osario, que murió cinco días después.

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En internet:

http://www.panamaguide.com/article.php/20120413184536993PrintEmail