El Congreso chileno aprobó el miércoles una ley de indultos que favorecerá a más de 6.000 presos que ya tenían beneficios carcelarios o que tienen condenas por delitos menores, destinada a reducir la superpoblación penal.

"Esta ley de conmutación de penas no pone en riesgo la seguridad pública, porque estas personas ya pasaban gran parte del día en libertad", dijo a periodistas el ministro de Justicia Teodoro Ribera.

La ley se tramitaba desde el año pasado y fue elaborada para disminuir la grave superpoblación penal, estimada en 60%. La población carcelaria del país alcanza a 52.000 reclusos.

El proyecto, que fue aprobado el miércoles por la Cámara de Diputados, había sido aprobado en agosto por el Senado.

La ley favorecerá entre otros a 4.800 personas que cumplen reclusión nocturna y a 600 que tienen libertad parcial y controlada. Se excluyen del beneficio a los condenados por violaciones, homicidios y secuestros.

Ribera informó que 1.066 extranjeros que cumplen condenas en el país serán enviados a sus países para que terminen de cumplir sus penas. Casi la mitad de esos extranjeros son bolivianos.

La ley establece algunas condiciones que deberán cumplir los beneficiados, como el compromiso de no volver a delinquir. Si lo hacen, tendrán que cumplir la nueva condena y el término del tiempo que se les conmutó.

Asimismo, estarán sometidos hasta por tres años al control por parte del servicio penitenciario.

El diputado socialista Marcelo Díaz valoró la aprobación de la ley, aunque señaló que la medida podría haber favorecido a más personas.

"Es mucho mejor de lo que había. Y va en la línea correcta. A lo mejor no vamos a desalojar las cárceles, porque también hay gente que está cumpliendo condenas y tiene que seguir cumpliéndolas, pero damos una señal de que la cárcel tiene que ser usada racionalmente", afirmó Díaz en declaraciones a la prensa.