Militares y policías desalojaron pacíficamente una de las fincas que fueron ocupadas el miércoles como parte de una acción coordinada por campesinos en la mayor toma de tierras coordinadas de la historia de Honduras.

"Nos están desalojando, ha comenzado el desalojo", aseguró vía telefónica Marvin Morales, líder del grupo 1.500 campesinos que invadió una finca de unas 2.500 hectáreas en San Manuel, localidad próxima a la ciudad de San Pedro Sula que se sitúa a 240 kilómetros al norte de Tegucigalpa.

Antes de cortar la comunicación con The Associated Press, Morales dijo que las autoridades estaban leyendo a través de un megáfono una orden de desalojo. Una voz amplificada se escuchaba en el fondo pero no fue posible descifrar qué decía.

Morales expresó que los uniformados que llegaron en el transcurso del día al sitio de la ocupación les quitaron "los instrumentos de trabajo y parte de la comida que traíamos para hostigarnos". Pidió "a las organizaciones internacionales que intervengan para evitar que se desate un desalojo armado".

Elvis Guzmán, vocero del ministerio Público, confirmó a la AP que tenía información que el desalojo de los campesinos en la finca San Manuel estaba en marcha, pero desconocía de qué autoridad provenía la orden.

Morales aseguró en que los campesinos no utilizarían se resistirían a las acciones que las fuerzas de seguridad emprendieran. "Nosotros no estamos armados y no somos violentos", dijo.

El desalojo se produjo sin ningún incidente violento, constató un fotógrafo de AP en el lugar. Morales no respondió llamadas posteriores para tener comentarios de su parte.

La presidenta del Consejo Hondureño de la Empresa Privada, Aline Flores, condenó las tomas de propiedades por parte de campesinos. "Ejercer la violencia e invadir la propiedad privada no es la solución de nada" y añadió que "al ministerio Público no debe temblarle la mano a la hora de aplicar la ley".

La portavoz de la organización internacional Vía Campesina, Mabel Márquez, que coordina la acción informó que había fincas ocupadas en los cuatro puntos cardinales de Honduras: Cortés y Yoro al norte, Santa Bárbara e Intibucá al oeste, Choluteca al sur y Comayagua y Francisco Morazán en el centro.

Vía Campesina es una coalición internacional de organizaciones campesinas que agrupa a 13 organizaciones hondureñas que participan en la acción.

Los campesinos exigen entablar un diálogo con el gobierno para resolver la situación agraria del país.