Ministros de Agricultura de seis países recomendaron a los gobiernos de la región dar mayor impulso al sistema cooperativo para mejorar la producción de alimentos con un sentido de equidad ante los efectos del cambio climático.

El cooperativismo "es un instrumento de desarrollo sustentable" para el "crecimiento estructurado de la producción agrícola" y fomenta la "equidad social y el aumento en los ingresos de los productores", dijo el Consejo Agropecuario del Sur que deliberó dos días en Santa Cruz, en el oriente boliviano.

A la cita, finalizada el martes en la noche, concurrieron ministros de Agricultura y delegados de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay.

El ministro argentino y nuevo presidente temporario del Consejo, Norberto Yahuar, indicó que "en los procesos que viven los países de América Latina hay un sentido de solidaridad y entendimiento y el cooperativismo ayudará a encontrar mecanismos que nos permitan tener políticas igualitarias, que nos hagan fuertes ante un mundo competitivo".

La reunión acordó fortalecer la coordinación para disminuir el impacto negativo en la producción de alimentos y las fuentes de ingreso de la variabilidad climática que ha afectado a gran parte de América, con eventos tales como sequía, heladas e inundaciones y por la pérdida del estatus sanitario tras la declaración de un foco de fiebre aftosa en Paraguay, señalo un comunicado del organismo.

Los países se comprometieron a impulsar medidas para avanzar en la erradicación de la fiebre aftosa del ganado en la región.

El Consejo acordó también apoyar a Bolivia que ha logrado de las Naciones Unidas la declaración de Año Internacional de la Quinua en 2013 con el fin de fortalecer la producción y promoción de ese nutritivo cereal muy popular en el mundo desde que se pusieron de moda los alimentos orgánicos.

Bolivia es el principal productor de quinua, que se cultiva en el altiplano de Los Andes.