Un recluta confeso de la red terrorista al-Qaida dijo el miércoles en la corte que él y dos de sus amigos estaban determinados a causar pánico y "despertar a Estados Unidos" con ataques explosivos contra el metro de la ciudad de Nueva York cerca del octavo aniversario de los atentados del 11 de septiembre.

Nayibulá Zazi dijo a un jurado que trajo las sustancias detonantes a la ciudad el 10 de septiembre de 2009, luego de que esas sustancias, extraídas de productos de belleza, pasaron una prueba preliminar. Con palabras clave, envió un mensaje de correo electrónico a sus tutores de al-Qaida para recibir la fórmula exacta para construir bombas caseras.

"La boda está lista", escribió Zazi, una referencia a que él y dos de sus ex compañeros de escuela estaban listos para morir como mártires.

Zazi dijo que el plan fue desechado luego que notaron que a dondequiera que iban en Nueva York, los seguía un auto.

"Creo que la Policía anda tras nosotros", recordó haber dicho a Zarein Ahmedzay.

Luego le dijo al tercer cómplice, Adis Medunjanin, en un mensaje de texto. "Esto se acabó".

Zazi, de 26 años, testificó por segundo día en el juicio de Medunjanin, que se realiza en una corte federal.

Los fiscales afirman que Zazi, Medunjanin y Ahmedzay — molestos por la invasión estadounidense en Afganistán y luego de recibir entrenamiento en un campamento de al-Qaida en Pakistán — idearon lo que las autoridades describieron como uno de los intentos terroristas más graves desde los ataques del 11 de septiembre de 2001.

Zazi dijo el miércoles que habían elegido atacar el metro porque "es el corazón de la ciudad de Nueva York". El propósito, agregó, era "debilitar a Estados Unidos".

Medunjanin, de 28 años, nacido en Bosnia y naturalizado estadounidense, se declaró inocente de confabulación para usar armas de destrucción masiva, de proveer apoyo material a una organización terrorista y de otros cargos. Ha negado haber sido parte de una operación de al-Qaida. Sus abogados han tratado de demostrar que, a diferencia de Zazi y Ahmedzay, no tuvo participación directa en los esfuerzos para armar bombas.

Zazi y Ahmedzay, ambos de ascendencia afgana, se declararon culpables en 2010 y se encuentran en prisión sin derecho a fianza luego de acordar fungir como testigos del gobierno para poder solicitar clemencia.