Al menos 20 mujeres y otros tantos agentes del Servicio Secreto y militares se reunieron en un hotel de Colombia, en un incidente que involucró actos de prostitución, y los legisladores averiguan si ello significó una amenaza a la seguridad de Estados Unidos o del presidente Barack Obama, quien llegó poco después a Cartagena para participar en la Cumbre de las Américas, dijeron funcionarios del congreso.

A lo largo del día, el director del Servicio Secreto Mark Sullivan dijo a los legisladores que 11 integrantes de su agencia se reunieron con 11 mujeres en un hotel en Cartagena y más mujeres extranjeras se involucraron con personal militar estadounidense. La guardia presidencial en Estados Unidos consta de integrantes del Servicio Secreto.

Mientras tanto, Obama y algunos congresistas republicanos confirmaron su apoyo a Sullivan.

"El presidente confía en el director del Servicio Secreto. El director Sullivan actuó con rapidez en respuesta a este incidente y en este preciso momento supervisa una investigación sobre el asunto", dijo Jay Carney, portavoz de la Casa Blanca.

Sullivan fue y vino entre reuniones con legisladores el martes, subrayando lo que sus investigadores en Washington y Colombia han logrado descubrir sobre el incidente.

"Veinte o 21 mujeres extranjeras fueron llevadas al hotel", dijo la senadora republicana Susan Collins, del Comité de Seguridad Nacional de la cámara alta, que le reportó Sullivan. Once de los estadounidenses implicados forman parte del Servicio Secreto.

Mientras tanto, Sullivan dijo al presidente del Comité de Seguridad Nacional del Congreso que los 11 agentes y oficiales del Servicio Secreto contaron historias diferentes a los investigadores sobre las mujeres. Sullivan envió a más investigadores a Colombia para que entrevisten a las mujeres, dijo el representante republicano Peter King.

"Algunos admiten que (las mujeres) eran prostitutas, otros dicen que no lo eran, que eran sólo mujeres que conocieron en el bar del hotel", dijo King en una entrevista telefónica.

Sullivan agregó que ninguna de las mujeres, que tuvieron que entregar sus identificaciones a personal del hotel, era menor de edad.

"Pero sean prostitutas o no, el llevar a un extranjero a una zona de seguridad representa un problema", dijo King.

Los agentes del Servicio Secreto fueron puestos en baja administrativa y el lunes, la agencia anunció que les fueron revocadas sus autorizaciones.