El presidente Evo Morales dijo el martes que había un ambiente desagradable en la reciente Cumbre de las Américas y puso en duda la próxima cita en 2015 a menos que Cuba sea invitada.

"No sé si se va a realizar la próxima cumbre, no sólo los países del ALBA no participaremos si no está Cuba; escuché a varios presidentes que no participarán" por la misma razón, declaró el mandatario en rueda de prensa.

Dijo que escuchó a la presidenta de Brasil Dilma Rousseff y a otros mandatarios decir que no irán al foro a celebrarse en Panamá.

"Lamentablemente había un ambiente no tan agradable...había como una bronca interna porque un país (Estados Unidos) estaba vetando la decisión de todos los países (de invitar a Cuba)", dijo.

Comentó que en otras cumbres los mandatarios charlan amigablemente en los pasillos en un ambiente distendido, pero no era el caso en Colombia donde en su criterio había un clima de "desmoralización".

La oposición de Estados Unidos y Canadá a que Cuba fuera invitada fue la nota discordante de la VI Cumbre de las Américas que culminó el domingo en Cartagena sin una declaración final. El otro tema de discrepancia fue el referido a las Islas Malvinas cuya soberanía reclama Argentina al gobierno británico.

Sin embargo, Morales dijo que pudo percibir un ambiente de "rebelión de los países latinoamericanos frente al imperio (Estados Unidos)" y aseguró que la tarea será fortalecer la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) creada, esta última en 2010, a instancias de Venezuela.

El gobernante boliviano calificó de buen anfitrión al presidente colombiano Juan Manuel Santos pero confesó no entender "cómo es que Estados Unidos abandona a Colombia que es su socia".

"Qué clase de socio tiene Colombia", sostuvo al puntualizar que Bogotá debió garantizar la presencia de Cuba.

Morales no participó en el debate final porque "era una pérdida de tiempo" por las abiertas discrepancias pero también porque el presidente estadounidense Barack Obama buscó "publicidad" con el asunto de las drogas cuya posible legalización fue uno de los temas de debate.

"Parecía ser una campaña del presidente Obama para su próxima reelección antes que un debate interno", puntualizó.