Aunque ya está clasificado, Boca Juniors buscará una victoria el miércoles ante el eliminado Zamora de Venezuela y a su vez necesita ayuda ajena para poder terminar a la cabeza del Grupo 4 de la Copa Libertadores.

Para que ello ocurra, Boca tiene que ganar y Fluminense de Brasil no tiene que salir airoso en su visita al argentino Arsenal en duelo que se jugará a la misma hora.

Terminar primero es importante porque en la próxima etapa los conjuntos con mayor puntaje enfrentarán a los de menor rendimiento y además definirán la serie en casa.

Fluminense y Boca están clasificados con 15 y 10 puntos cada uno, mientras que Arsenal (6) y Zamora (1) se despidieron de antemano.

Recuperado de una inflamación en una rodilla, Juan Román Riquelme reaparecerá tras dos partidos de ausencia como cerebro de Boca, seis veces campeón de la Libertadores.

Pero a su vez, Boca sufrirá las bajas del defensor Facundo Roncaglia y el mediocampista Leandro Somoza, ambos desgarrados el domingo cuando Tigre venció 2-1 a los Xeneizes, que con esta derrota fueron alcanzados por Newell's Old Boys en la cima del Clausura argentino.

El uruguayo Sebastián Sosa, habitual arquero suplente, saldrá en lugar de Agustín Orión, a quien el técnico Julio César Falcioni decidió darle un descanso.

Zamora llega a este duelo como el peor equipo de los 32 que arrancaron en la segunda fase, junto con Peñarol de Uruguay, eliminado dentro del Grupo 8, ambos con un punto. Zamora cosechó esa unidad ante Boca en el duelo de ida que terminó 0-0 en Barinas.

"Queremos terminar el torneo lo mejor posible y que el fútbol venezolano quede bien", dijo el técnico de "La furia llanera" Julio Quintero, quien asumió la pasada semana tras el despido del colombiano Oscar Gil.

Con el arbitraje del boliviano Raúl Orosco, el partido se jugará desde las 19.30 (2230 GMT) en el estadio La Bombonera.