El principal implicado en un escándalo por despilfarro en el seno de una agencia federal de Estados Unidos hizo viajes a Hawai, la región vinícola del Valle del Napa y las islas del Pacífico Sur, incluso después de que el inspector general de la agencia había advertido a funcionarios de alto rango acerca de los excesos.

Una cronología divulgada el martes por la comisión de Transporte e Infraestructura de la Cámara de Representantes muestra que el ejecutivo de la Administración de Servicios Generales (GSA, por sus siglas en inglés) Jeffrey Neely hizo cinco viajes que sumaron 44 días, incluyendo uno de 17 días a Hawai, Guam y Saipan que él y su esposa planearon como si se tratara de una celebración de cumpleaños.

Todo esto ocurrió después de un informe de mayo de 2011 con los hallazgos preliminares del inspector general Brian Miller. Aunque todavía faltaban 11 meses para que Miller publicara su informe final sobre los gastos en el GSA, emitió la alerta temprana para detener los viajes, pero eso no ocurrió.

Por segundo día consecutivo, una comisión de la cámara baja interrogó a ex funcionarios de la GSA sobre los hábitos de gasto de la GSA, que administra los bienes raíces del gobierno estadounidense. Los legisladores de ambos partidos expresaron su indignación por viajes, bonos y fiestas pagados con dinero de los contribuyentes.

Los cuestionamientos fueron más allá de criticar los 823.000 dólares pagados para una conferencia en Las Vegas en octubre de 2010, para sacar a relucir una cultura de derrochar el dinero de los contribuyentes.

Miller dijo que está investigando sobornos, cobros de comisiones y otros asuntos y ya remitió el caso al Departamento de Justicia de Estados Unidos para que se inicie una investigación penal.

El principal funcionario del GSA renunció, dos asesores de alto rango fueron despedidos y al menos 10 individuos fueron puestos bajo licencia administrativa.

Miller, cuyo informe sobre la conferencia en Las Vegas desencadenó las investigaciones del Congreso, parecía casi abrumado por la cantidad de faltas.

"Cada vez que levantábamos una piedra encontramos 50 más con todo tipo de cosas escabulléndose", dijo Miller.

El representante de la cámara baja Jeff Denham, republicano por California y quien presidió la audiencia de la comisión, resumió su frustración y la de otros al señalar a los testigos de la GSA que la agencia sufrió de "esta cultura de fraude, despilfarro, corrupción" y posiblemente encubrimientos y tráfico de influencias con vendedores.

"Seguramente este no es sólo un día oscuro para la GSA sino un día oscuro para el gobierno de Estados Unidos. Luego nos preguntamos por qué hay tanta desconfianza en el gobierno", dijo.

Neely, el anfitrión de la conferencia en Las Vegas, se apegó a su derecho de permanecer en silencio en una audiencia el lunes y no se presentó el martes. La etiqueta con su nombre en la mesa de testigos fue retirada poco después.