Con gol de Mario Gómez en el último minuto, Bayern Munich derrotó el martes 2-1 al Real Madrid en el partido de ida por las semifinales de la Liga de Campeones.

El delantero alemán empujó a quemarropa un centro de Philipp Lahm, quien desbordó a Fabio Coentrao por la banda derecha y mandó un preciso balón a la boca del arco.

Franck Ribery abrió la cuenta por los anfitriones a los 17 minutos, al aprovechar un rebote en el área tras un tiro de esquina, y Mesut Oezil igualó a los 53 con una asistencia de Cristiano Ronaldo, una de las pocas aportaciones del delantero portugués en una deslucida actuación.

La serie se definirá el próximo miércoles en el estadio Santiago Bernabéu. Chelsea recibe el miércoles al Barcelona en el comienzo de la otra serie.

"Tenemos un partido más en el Bernabéu. No hay que hacer una remontada histórica", dijo el técnico del Madrid José Mourinho. "Ganar sin hacer un resultado del otro mundo y el equipo tiene condiciones para hacerlo".

Bayern ha ganado 14 de sus últimos 15 partidos en Munich, una plaza en la que Real Madrid nunca obtuvo un triunfo en 10 encuentros. Los españoles han jugado 23 partidos en Alemania y ganado uno solo: un 3-2 frente a Bayer Leverkusen en septiembre de 2000.

Los dos archirrivales se han enfrentado en 19 ocasiones, con 11 triunfos para el Bayern, nueve de ellos en Munich.

A pesar de la derrota, el gol como visitante podría resultar decisivo para el Madrid, nueve veces campeón de esta liga.

"Había que marcar un gol y había que ganar el partido", comentó el portero del Madrid, Iker Casillas. "Se han encontrado con un gol rápido".

"Ambos han tenido ocasiones, nosotros en la segunda mitad manejamos el 1-1".

El Madrid, en general, lució carente de ideas, con Benzema como única luz en el ataque, y ocasionales destellos de Oezil.

Mourinho apostó por Coentrao y Alvaro Arbeloa en los laterales, buscando controlar las subidas de Arjen Robben y Ribery, pero en general ambos fueron superados por la velocidad de los extremos del club alemán.

Coentrao fue exhibido en varias ocasiones, culminando con la jugada del gol de Gómez, mientras que el Madrid perdió pegada por las bandas.

Ribery anotó desde adentro del área penal después que la defensa madridista falló en el despeje de un tiro de esquina de Toni Kroos, que Sergio Ramos bajó con el pecho y dejó prácticamente a los pies del francés.

Mourinho dijo que fue un "fuera de juego claro", aunque Luiz Gustavo no participó de la jugada.