La construcción de viviendas en Estados Unidos bajó nuevamente en marzo, casi un 6%, a su peor nivel desde septiembre del 2008, aunque los constructores anticiparon una mayor demanda y solicitaron más permisos para levantar casas unifamiliares y apartamentos a un plazo de tres años y medio.

El Departamento de Comercio dijo el martes que los permisos, indicio de la futura actividad constructora, aumentaron un 4,5% a un ritmo anual de 747.000 unidades.

Los contratistas iniciaron la construcción de viviendas el mes pasado a un ritmo anual de 654.000 unidades, una baja del 5,8% frente a febrero. La construcción de apartamentos, que puede oscilar de forma notable, cayó casi un 20% y la de viviendas unifamiliares apenas varió.

El economista Jonathan Basile, de Credit Suisse, dijo que más permisos "es un buen indicio para la actividad económica en general", y aumentará la actividad en el sector en los próximos meses.

Con todo, el nivel de licencias solicitadas sigue siendo la mitad de lo que los economistas consideran un reflejo de una economía sólida. Opinan que el sector sigue deprimido y creen que al mercado de la vivienda le queda mucho por remontar antes de alcanzar un nivel saneado.

Desde el cuarto trimestre del año pasado los contratistas se mostraron un poco más optimistas ante un repunte del mercado. Empero, la demanda no se ha materializado y en consecuencia, la confianza volvió a bajar este mes por primera vez desde septiembre.

Parte del motivo del anterior optimismo fue un invierno bonancible en el hemisferio norte, que permitió a los constructores seguir trabajando en la mayor parte del país.

Enero y febrero fueron los mejores meses de ventas en cinco años de casa usadas.

Aunque las casas nuevas representan apenas el 20% del mercado de la vivienda en general, tienen un impacto desproporcionado en la economía. cada casa construida crea un promedio de tres empleos anuales y genera unos 90.000 dólares en impuestos, según la Asociación Nacional de Constructores de Viviendas.

Empero, siguen existiendo obstáculos importantes en la recuperación del sector de la vivienda: Los constructores se afanan a duras penas por competir con el exceso de casas en el mercado producto de los embargos hipotecarios y las ventas de emergencia a cualquier precio antes de que sus propietarios tengan que declarar la bancarrota — especialmente cuando los dueños tienen que vender las casas por menos de la cuantía de la hipoteca.