El secretario general de la ONU Ban Ki-moon dijo el lunes que es responsabilidad del gobierno sirio garantizar la libertad de movimiento dentro del país a los observadores del organismo internacional que monitorean la tregua decretada hace cinco días en el país, la cual parece estarse desmoronando debido a que fuerzas del gobierno atacaron el bastión opositor de Homs con artillería de proyectiles y morteros, según dijeron activistas.

Aunque la violencia en general ha declinado considerablemente, los ataques del gobierno durante el fin de semana han provocado nuevas dudas sobre el compromiso del presidente Bashar Assad con el plan del enviado especial Kofi Annan para poner fin a los 13 meses de violencia e iniciar conversaciones sobre el futuro político de Siria.

El grupo de avanzada de seis observadores de la ONU llegó a Damasco el domingo por la noche y estaba negociando las normas básicas de la misión con autoridades sirias.

Ban, hablando con reporteros en Bruselas, hizo un llamado al régimen de Assad para que garantice que los observadores no serán obstaculizados de ninguna manera en su misión

"Es responsabilidad del gobierno sirio garantizar la libertad de acceso, libertad de movimiento dentro del país", señaló. "Se les debe permitir trasladarse libremente a cualquier lugar donde podrán observar este cese de la violencia", señaló.

Ban calificó el cese al fuego como "muy frágil", pero dijo que era esencial que se mantenga para que "pueda continuar un diálogo político". Agregó que las fuerzas de oposición "deberían también cooperar totalmente".

Ban indicó que la ONU planea incrementar el grupo de avanzada a 30 personas, todas ellas desarmadas, y que se espera que el Consejo de Seguridad del organismo autorice más tarde durante esta semana un equipo formal de monitoreo de aproximadamente 250 personas.

El portavoz de Annan, Ahmad Fawzi, dijo que el equipo está encabezado por el coronel marroquí Ahmed Himmiche, y que los otros observadores llegarán en los próximos días.

El Consejo de Seguridad exigió acceso total al equipo de la ONU, pero el régimen podría tratar de crear obstáculos. El fracaso a inicios del año de una misión de observadores de la Liga Arabe fue atribuido en parte a restricciones impuestas por el régimen a los monitores, incluida la imposición de que viajaran con supervisores del gobierno.

Fawzi dijo en un comunicado emitido el lunes en Ginebra que la misión "comenzará con la apertura de una oficina y conversará con el gobierno sirio y las fuerzas de oposición para que las partes comprendan perfectamente el papel de los observadores", señaló.

"Iniciaremos nuestra misión tan pronto como sea posible y esperamos que será un éxito", destacó Himmiche en declaraciones a The Associated Press cuando salía de su hotel en Damasco junto con los miembros de su equipo el lunes por la mañana.

La comunidad internacional espera que los observadores de la ONU sean capaces de estabilizar el cese al fuego, el cual inició formalmente el jueves, aunque han persistido focos de violencia, particularmente en las ciudades centrales de Hama y Homs.

Tarek Badrakhan, un activista del destrozado y casi desierto distrito de Jaldiyé, en Homs, dijo que el régimen reanudó el lunes temprano su bombardeo intenso contra el barrio por tercer día consecutivo.

"El bombardeo no ha parado ni un minuto desde esta mañana. Hay edificios incendiados en este momento", señaló vía Skype.

Dos grupos activistas, Comités de Coordinación Local y el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, con sede en Inglaterra, confirmaron el bombardeo intenso contra Homs y agregaron que dos personas murieron el lunes en Hama cuando fuerzas de seguridad dispararon a su vehículo.