Los kenianos Wesley Korir y Sharon Cherop se sobrepusieron el lunes a un fuerte calor y ganaron las pruebas masculina y femenina del Maratón de Boston.

Corriendo bajo temperaturas que superaron los 25 grados centígrados (80 Fahrenheit), Korir cronometró 2.12.40 horas, el segundo tiempo más alto desde 1985 en Boston y casi diez minutos más que la mejor marca de la historia fijada aquí el año pasado por su compatriota Geoffrey Mutai.

Mutai, que aspiraba a una segunda victoria seguida, sufrió calambres y se retiró luego de 29 kilómetros (18 millas), con lo que ve seriamente comprometidas ahora sus posibilidades de clasificarse para los Juegos Olímpicos de mitad de año en Londres.

Quien sí podría ir ahora a la justa olímpica es Korir.

"Para mí, el Maratón de Boston es como una justa olímpica", declaró el corredor, quien ganó dos veces el Maratón de Los Angeles. "No me importa lo que venga ahora. Estoy muy feliz de haber ganado en Boston".

Cherop superó en la recta final a su compatriota Jemima Jelagat Sumgong, a la que le sacó apenas dos segundos, y cronometró 2.31.50 horas, el peor tiempo desde 1985.

Fue la quinta vez consecutiva que la prueba femenina se define en la acelerada final por la calle Boylston Street.

Cherop es la tercera keniana que gana la prueba en los últimos cinco años. Entre los hombres, esta es la 19na vez en 22 años que el maratón lo gana un keniano.

Korir, sin embargo, no es el keniano típico. Vive en Estados Unidos y estudió en la universidad Murray State antes de pasarse a Louisville, donde completó estudios de biología. Espera hacerse estadounidense en los próximos años.

Con su esposa, la corredora canadiense Tarah McKay, Korir tiene una fundación en su ciudad natal de Kitale, donde han estado construyendo un hospital en homenaje a su hermanito Nicholas, quien murió a los diez años al ser picado por una víbora.

Las temperaturas llegaron por momentos a los 29 grados (84 F), lo que aparentemente hizo que mucha gente desistiese a último momento de participar. En total hubo 22.426 participantes, una cifra muy inferior a los 27.000 del año pasado. Los organizadores, en un gesto sin precedentes, dijeron que los inscriptos podían transferir su inscripción al próximo año.

El calor no pareció afectar al canadiense Joshua Cassidy, que ganó la prueba masculina en silla de ruedas en 1.18.25. La estadounidense Shirley Reilly triunfó en la rama femenina.