Las autoridades de seguridad rechazaron el lunes las supuestas pretensiones de las pandillas que se les entregue dinero como parte de un acuerdo para bajar los índices de homicidios y de violencia en el país.

El director de la policía, el general Francisco Salinas, dijo que "no podemos hacer nada que esté fuera de la ley; eso es lo lógico y vamos a continuar así".

Salinas manifestó que si la iglesia Católica somete a discusión el tema del subsidio, "lo está haciendo como una forma de buscar una solución al problema que tienen las pandillas y sus familiares", pero de inmediato descartó cualquier posibilidad que esto se vaya a concretar.

El fin de semana trascendió que los pandilleros habrían solicitado que les entreguen el subsidio económico que el gobierno le otorga al transporte público, para no seguir exigiendo renta a los empresarios y terminar con las extorsiones.

Un periódico local hizo pública la versión citando al ex comandante guerrillero Raúl Mijango, que el fin de semana se reunió con líderes pandilleros en una cárcel al oeste del país.

Salinas advirtió que seguirán con el trabajo de combate al crimen independientemente de las gestiones que pueda hacer la iglesia o cualquier otro sector.

El gobierno da una compensación económica mensual de 750 dólares a los dueños de autobuses y 375 dólares por cada microbús para la compra de combustible. En total, los empresarios del transporte público reciben cerca de 42,9 millones de dólares por año.

Con la intermediación del obispo castrense y policial, monseñor Fabio Colindres y del ex guerrillero Mijango, en representación de la sociedad civil, los líderes de las pandillas acordaron una tregua entre la Mara Salvatrucha MS13 y el Barrio 18 que ha llevado a una disminución en los homicidios, pero los pandilleros siguen con las extorsiones.

El presidente Mauricio Funes afirmó el domingo en Colombia que "después de muchos años en que la cifra de asesinatos llegaba a niveles alarmantes de hasta 18 crímenes por día, (el sábado) no tuvimos un sólo homicidio en todo el país".

La AP pidió una entrevista con los jefes policiales para obtener las cifras de homicidios, pero en la oficina de la policía respondieron que no estaban disponibles.

Un reciente informe de la policía señala que entre el 1 y el 31 de marzo se cometieron 1.032 homicidios, comparados con los 1.197 del año pasado, lo que representa una reducción de 65 homicidios menos, equivalente a una baja del 5,4%.

Detalla que enero y febrero fueron los meses más violentos con 411 y 402 homicidios, mientras que en marzo, la cantidad de muertes violentas se redujo a 255.

La tendencia a la baja fue notoria dos días antes de las elecciones municipales y legislativas del 11 de marzo, cuando comenzó la tregua entre las pandillas, según las autoridades.

El ministro de Justicia y Seguridad Pública, general David Munguía Payés, reconoció recientemente que la tregua entre las pandillas ha contribuido en la reducción de los homicidios, pero afirmó que en gran parte se debe al trabajo preventivo y represivo que está desarrollando la policía y el ejército.

Las autoridades le atribuyen a las pandillas la mayoría de asesinatos, extorsiones y hechos delincuenciales en diferentes zonas del país.