La desprolijidad de la Fuerza Aérea de Chile en la entrega de información sobre las causas de un accidente que el 2 de septiembre mató a 21 personas, incluido a un famoso animador televisivo, empañó la imagen institucional y despertó voces que demandan la salida del comandante en jefe, general Jorge Rojas.

Ante irregularidades conocidas en días recientes, el ministro de Defensa, Andrés Allamand, dijo el lunes que si se comprueban retrasos en la entrega de información al investigador judicial Juan Cristóbal Mera, "aquí no van a haber responsabilidades subalternas, aquí se va a (sancionar) al que tiene la responsabilidad".

La semana última se apartó de la Fach al comandante del Comando de Combate, general Carlos Bertens, por la demora en admitir que el avión español CASA 212 que se estrelló en el mar el año pasado viajó con 165 kilos de sobrepeso desde Santiago al archipiélago Juan Fernández, pese a que a recién ocurrida la tragedia el hecho se desmintió.

Varios antecedentes sobre algunas irregularidades se conocieron por una investigación periodística, como que el aparato estuvo varios meses en una empresa especializada donde sólo se pintó y no se hicieron reparaciones sugeridas por el fabricante, informó el diario La Tercera. Se habla de que una de las alas tenía una fisura. Allamand afirmó que si se concluye que la Fach no "entregó todo lo que se tenía, sin duda se van a aplicar como ya se aplicaron- las responsabilidades como corresponde".

El jefe institucional fue citado el martes a explicar ante una comisión parlamentaria las irregularidades cometidas.

"La Fach va tener que dar una explicación de todos los errores que puede haber cometido", añadió Allamand.

El diputado oficialista Eugenio Bauer declaró que "me parece muy raro que si tenía una fisura se hubiera autorizado a volar", mientras el hermano de una de las mujeres fallecidas demandó la renuncia del comandante en jefe.

En el accidente fallecieron 18 civiles y tres tripulantes.