Un ex especialista en computación que trabajaba para el Laboratorio de Propulsión a Chorro (LPC) de la NASA pasó gran parte de su tiempo libre defendiendo la idea de que una inteligencia superior tuvo que haber intervenido en la creación del universo. Ahora un juez decidirá si esa creencia le costó su empleo.

Las conclusiones en la demanda por despido injustificado incoada por David Coppedge contra el LPC de Pasadena, en California, comienzan el lunes tras cinco semanas de juicio que generó un gran interés entre los partidarios de la idea de que la vida es demasiado compleja para haber sido generada mediante la evolución. El caso será decidido por el magistrado del Tribunal Superior de Los Angeles Ernest Hiroshige porque ambas partes renunciaron a ser escuchadas por un jurado.

Coppedge, que trabajó en el proyecto Cassini de la NASA para explorar Saturno y sus muchas lunas, sostiene que fue degradado — y luego cesado — por promover sus ideas sobre el diseño inteligente. El ex "líder de equipo" sostiene que fue discriminado por mantener con sus colegas conversaciones sobre ese concepto y distribuir material en video sobre el tema en su trabajo.

Coppedge perdió su título de "líder de equipo" en 2009 y fue cesado el año pasado tras trabajar 15 años en la misión.

El LPC niega las acusaciones. En documentos judiciales, los abogados del Instituto de Tecnología de California (Caltech), que regenta el LPC por encargo de la NASA, dijeron que Coppedge recibió una advertencia por escrito porque sus compañeros de trabajo se quejaron de amendrentamiento. Agregaron que Coppedge perdió su posición de "líder de equipo" debido a los conflictos con sus colegas.

Los abogados de Caltech sostienen que Coppedge fue uno de los dos técnicos del proyecto Cassini y uno de los 246 empleados de JPL cesados el año pasado debido a reducciones presupuestarias.