Milicianos talibanes lograron entrar en una prisión en el noroeste de Pakistán el domingo y liberaron a casi 400 prisioneros, incluyendo al menos 20 descritos por la policía como "muy peligrosos" insurgentes, dijeron las autoridades y los milicianos.

Más de 100 combatientes irrumpieron en la prisión en un alarde de la fuerza de la insurgencia que somete a este país, poseedor de armas nucleares. Los prisiones que escaparon podrían volver a la lucha, con lo que darían impulso propagandístico al movimiento que dejado miles de oficiales paquistaníes y ciudadanos muertos desde 2007.

Los atacantes, con armas automáticas y lanzagranadas, irrumpieron en la prisión antes de que amaneciera en la ciudad de Bannu cerca de la frontera con Afganistán, dijo el oficial de policía Shafique Khan. Utilizaron explosivos y granadas de mano para derribar las puertas principales y dos paredes, dijo Zahid Khan, superintendente de la prisión de Bannu.

"Tenían armamento moderno y pesado", dijo Zahid Khan. "Lanzaron cohetes".

Una vez adentro del edificio, lo atacantes se dirigieron derecho al área donde están presos los condenados a muerte, agregó. Pelearon con los guardias durante unas dos horas, prendiendo fuego a parte de la prisión antes de liberar a 380 reos, incluyendo al menos 20 "muy peligrosos milicianos talibanes", dijo Shafique.

Uno de los prisiones que escapó, Adnan Rashid, estaba condenado a muerte por el intento de asesinato del ex presidente paquistaní Pervez Musharraf, dijo Zahid Khan.

La prisión de Bannu albergaba a 944 presos.

Un portavoz del Talibán, Asimullah Mehsud, dijo que combatientes del movimiento liberaron a 1.200 de sus camaradas. El grupo es conocido por exagerar en sus aseveraciones.