El rey Juan Carlos de España recibió el domingo un aluvión de críticas por realizar un costoso viaje de cacería de elefantes a Botsuana mientras su país enfrenta una grave crisis financiera.

Para empeorar las cosas, el accidente en el viaje obligó al monarca de 74 años a someterse a una cirugía. Los médicos que le atienden informaron el domingo que el rey tendrá que guardar reposo por cerca de 45 días tras una exitosa cirugía de cadera por la fractura que sufrió durante el safari, por lo que no podrá retomar sus funciones como jefe de Estado por más de un mes.

El monarca convalece en un hospital de Madrid. Su hijo, el príncipe Felipe, de 44 años, fue elegido para suplir temporalmente a su padre, en quien se apoya el gobierno español para resolver disputas diplomáticas, impulsar el comercio internacional y fungir como el máximo enlace del país.

"Ha llegado el momento de que la Casa Real se plantee, en este caso el jefe del Estado, que tiene que elegir entre las obligaciones y las servidumbres de las responsabilidades públicas o una abdicación que le permita disfrutar de una vida diferente", dijo Tomás Gómez, secretario general del Partido Socialista de Madrid (PSM) y portavoz en la Asamblea de Madrid, en rueda de prensa en la sede del PSM.

Los diarios españoles publicaron cifras en las que demostraban que los safaris a Botsuana cuestan más que el salario que percibe durante todo un año la mayoría de los españoles. El periódico El País reportó que el costo para planear un viaje de 15 días a Botsuana para cazar un elefante por lo general es de 44.000 euros (57.850 dólares), cerca del doble del salario promedio anual en España.

Actualmente, España es visto como el país más débil de los 17 que conforman la eurozona y muchos inversionistas temen que pueda convertirse en la próxima nación en buscar un programa de rescate financiero internacional. Sin embargo, el país con la cuarta economía más importante de la eurozona es considerado demasiado grande como para ser rescatado. La tasa de desempleo española se encuentra cercana al 23% — y aproximada al 50% en el caso de jóvenes en edad laboral_, y se espera que el país caiga pronto en su segunda recesión en tres años.

El accidente sucedió el viernes por la mañana mientras el rey Juan Carlos se hallaba de safari en la zona Okavango del norte de Botsuana. Fue trasladado de inmediato a un hospital en España en su avión privado.

Angel Villamor, un vocero del cuerpo médico que atiende al rey en el hospital San José, donde Juan Carlos se recupera, dijo que éste fue sometido a la cirugía el sábado temprano para implantarle una prótesis de cadera y para el domingo empezó a caminar apoyado en muletas.

El diario El Mundo, que generalmente apoya a la realeza española, reportó que el rey había estado cazando elefantes por cuatro días en Botsuana antes del accidente del viernes en el chalé donde se hospedaba.

Citando al vocero del palacio, Rafael Spottorno, El Mundo dijo que el rey no informó al gobierno del primer ministro Mariano Rajoy sobre su viaje al extranjero hasta después del accidente.

El legislador del Partido Comunista de España y coordinador del movimiento político Izquierda Unida, Cayo Lara, dijo que hará preguntas sobre el viaje ante el Parlamento y agregó que el rey evidenció "una falta de ética" al irse de cacería mayor mientras muchos jóvenes enfrentan el desempleo en España.

Un comunicado del palacio real indicó que el rey tuvo "una fractura en tres fragmentos de la cadera derecha", un problema asociado con una osteoartritis en esa articulación.

La cirugía fue la cuarta de Juan Carlos desde mayo de 2010. Previamente, le retiraron un tumor maligno de los pulmones y en junio le operaron la rodilla derecha.

Esta no es la primera vez que la pasión del monarca por la cacería causa preocupación. En octubre de 2006, un gobernador ruso ordenó investigar reportes de que el rey español disparó y mató a un oso mientras estaba de paseo cerca de Moscú.

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Alan Clendenning en Madrid contribuyó con este despacho.