Jugadores y aficionados del club Livorno se reunieron el domingo en el estadio del equipo para rendir un homenaje al mediocampista Piermario Morosini después de que falleció debido a un paro cardiaco durante el juego de la Serie B en Pescara.

Morosini, quien estaba en préstamo del Udinese de la Serie A, colapsó a los 31 minutos de juego del encuentro del sábado y trató incorporarse varas veces, sin éxito, antes de recibir atención médica de urgencia en la cancha. Se utilizó un desfibrilador y se le dio masaje cardiaco antes de que llegara una ambulancia para llevarlo a un hospital, donde los médicos trataron sin éxito de revivirlo durante aproximadamente 90 minutos.

Los jugadores de Livorno junto con miles de aficionados llegaron al estadio Armando Picchi para colocar flores, bufandas y estandartes bajo la camiseta de Morosini, la cual fue colocada en la entrada principal.

Los ex compañeros de equipo de Morosini estuvieron llorando mientras se abrazaban unos a otros y con los aficionados antes de colocar un estandarte en la puerta. El portero reserva de Livorno Luca Mazzoni comentó que las últimas palabras de Morosini fueron "vamos chicos, obtengamos un resultado".

El lunes se realizará una autopsia que podría revelar si una demora en el transporte de Morosoni al hospital pudo haber contribuido a su muerte.

Una patrulla de la policía vial bloqueó la entrada de la ambulancia al estadio, ocasionando la demora. Tuvo que romperse una ventana del vehículo para poderlo mover, mientras jugadores y directivos gesticulaban frenéticamente para que ingresara la ambulancia rápidamente.

"Mañana por la mañana tendré los resultados de la investigación interna", dijo el alcalde de Pescara Luigi Albore Mascia. Seré imparcial e inflexible, la desfachatez de la persona que dejó el auto allí es obvia", señaló.